Los pelotaris Altuna III y Ezkurdia, junto a Laso y Albisu, se preparan intensamente para la final del Campeonato de Parejas, que se llevará a cabo este domingo en el Navarra Arena de Iruñea. Este evento marcará el culminar de una intensa preparación en la que los protagonistas han trabajado en diversas sesiones de entrenamiento, a pesar de las limitaciones impuestas por un concierto.
Los deportistas realizaron su último entrenamiento en el Navarra Arena, donde se enfocaron en afinar detalles tácticos y técnicos. La sesión fue relativamente corta, apenas una hora, en la que llevaron a cabo un partidillo contra sus compañeros de equipo, Peio Etxeberria y Julen Martija. Este encuentro les permitió evaluar el nivel de competencia y ajustar sus estrategias antes del gran día.
El 20 de enero, el cantante Laura Pausini tiene programado un concierto en el mismo recinto, lo que ha limitado el tiempo de entrenamiento para los pelotaris. Por esta razón, han tenido que anticipar la elección del material necesario para el partido, lo que ha generado ciertas dificultades en la adaptación al espacio, especialmente teniendo en cuenta que las empresas no suelen utilizar esta cancha con frecuencia. A pesar de esto, el equipo tiene previsto realizar más sesiones de preparación en los próximos días.
El delantero de Amezketa, Unai Laso, y su compañero, Jon Ander Albisu, también se han estado entrenando, enfocándose en mejorar su coordinación y técnica. Durante una sesión de 45 minutos, Laso se centró en trabajar cerca del frontis, mientras que Albisu practicó en los cuadros largos, buscando adaptarse a un frontón que favorece a los pegadores. La finalidad de estas prácticas es obtener buenas sensaciones antes de la final.
La proximidad del concierto ha sido un factor decisivo en la planificación de las últimas sesiones de entrenamiento. Ezkurdia, en particular, expresó su preocupación por la falta de tiempo en la cancha, señalando que «para la confianza es necesario hacer un entrenamiento». Su compañero Altuna III también hizo hincapié en la importancia de la seriedad en este evento, recordando que “no es un amistoso”.
A medida que se acerca la final, el ambiente en torno a la competición se intensifica. Los pelotaris son conscientes de que tienen que adaptarse rápidamente a las condiciones del recinto y a las circunstancias que les rodean. La final del Campeonato de Parejas no solo es un momento clave para cada uno de ellos, sino que también representa un evento significativo para los aficionados a la pelota vasca, que esperan con ansias la competición en el Navarra Arena.
Este enfrentamiento promete ser una exhibición de habilidad y destreza, y los competidores están listos para dar lo mejor de sí mismos. Con el apoyo de sus seguidores y la preparación intensiva de los últimos días, los pelotaris están decididos a luchar por la txapela, mientras la comunidad de Gipuzkoa se une en torno a este emocionante evento.





























































































