El entrenador del Bidasoa, Álex Mozas, se pronunció recientemente sobre la importancia del apoyo de los aficionados tras el emocionante partido contra el THW Kiel, que tuvo lugar en un Artaleku lleno. La afición, que colmó las 1.943 localidades del pabellón, demuestra el interés por el balonmano en Irun y subraya la necesidad de contar con instalaciones más adecuadas para el crecimiento del deporte en la ciudad.
En su declaración, Mozas destacó que la atmósfera del encuentro puso a Irun en el mapa, no solo al Bidasoa. “Creo que el club, los jugadores, la directiva…, todo el mundo está dando pasos, estamos haciendo mucho esfuerzo para vivir este tipo de cosas”, comentó el entrenador. Este tipo de eventos no solo benefician al equipo, sino que también contribuyen a la imagen de la ciudad, lo que puede atraer más adeptos y recursos.
El técnico también hizo hincapié en el desafío que enfrenta el club debido a la falta de un pabellón que cumpla con los requisitos necesarios para competiciones europeas. “Ese tope no lo vamos a poder pasar solos”, admitió Mozas, subrayando la necesidad de colaboración para avanzar. La única instalación polivalente de Irun data de 1987 y, aunque fue suficiente en su inauguración, actualmente no se adapta a las exigencias del balonmano de élite.
La situación del Bidasoa contrasta con la de otros clubes de la región que gozan de más instalaciones. En este sentido, se recuerda que la Federación Europea de Balonmano (EHF) exige, para competiciones de alto nivel, aforos de al menos 4.000 asientos y gradas en los cuatro costados de la pista. Esta normativa pone en relieve los desafíos que enfrenta el Bidasoa en cuanto a su futuro deportivo.
En 2023, el club presentó el proyecto para un nuevo pabellón multiusos, conocido como IAM, diseñado a partir de un estudio realizado por la consultora Krean. Este informe contemplaba que la construcción de la nueva instalación en la zona de Ficoba tendría un coste aproximado de 43 millones de euros. Sin embargo, la falta de avances concretos ha generado inquietud entre los aficionados y la masa social del club.
El Ayuntamiento de Irun ha tomado decisiones cruciales en este ámbito, adjudicando dos contratos a finales de 2025 relacionados con el futuro del pabellón. El primero de ellos es el plan director, que se encuentra en desarrollo. El segundo contrato, firmado el 17 de noviembre, implicaba un estudio sobre las distintas propuestas que podrían satisfacer las necesidades de la ciudad y sus clubes, con un plazo que expiró a mediados de enero.
Uno de los principales retos del IAM es la concreción definitiva de los usos y su financiación. La portavoz del Gobierno foral, Irune Berasaluze, ha anunciado la disposición de 14 millones de euros para cubrir las necesidades del Club Deportivo Bidasoa en el ámbito europeo, pero aún se desconoce cuánto aportarán otras entidades como el Gobierno Vasco y el Gobierno español (CSD).
A medida que el Bidasoa continúa enfrentando estos retos, el compromiso de las instituciones y la comunidad será fundamental para asegurar no solo la supervivencia del club, sino también el impulso del balonmano en la región. La búsqueda de una instalación adecuada se plantea como una de las claves para el futuro, no solo del Bidasoa, sino del deporte en Irun en su conjunto.

































































































