Este domingo, el Jai Alai de Gernika-Lumo se convirtió en un hervidero de emociones al congregar a más de 1.800 espectadores para la final del Eusko Label Winter Series de cesta punta, un evento que forma parte de la Jai Alai League. Durante esta emocionante jornada, los aficionados pudieron disfrutar de un espectáculo que ha demostrado su éxito en las últimas cinco ediciones.
El ambiente vibrante se intensificó a medida que los equipos competían en la cancha, poniendo de manifiesto el renacer de este deporte después de años de incertidumbre. La pandemia había dejado su huella, transformando lo que antes era un espectáculo repleto de vida en algo desolado. Sin embargo, la pasión por la cesta punta ha vuelto a encenderse, como lo demuestran los números que reflejan un notable aumento en el interés por la disciplina.
Los protagonistas de la final fueron los equipos de Johan Sorozabal y Thibault Basque frente a Alex Goitiandia y Unai Lekerika. En una contienda que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos, Johan Sorozabal, quien sustituyó al lesionado Xabier Barandika, dejó huella en su debut. La atmósfera se cargó de nostalgia, recordando a figuras históricas del deporte cuya grandeza había marcado el pasado de la cesta punta.
El espectáculo también brilló gracias a la música envolvente y la labor del presentador Narbarte, que animó a la multitud con su energía. Este evento se celebró en un escenario arquitectónico diseñado por Secundino Zuazo, adaptado perfectamente para resaltar la monumentalidad de un deporte que ha sabido crecer y evolucionar. La Federación de Bizkaia ha indicado que, tras la disminución de la actividad en Estados Unidos, ha surgido un nuevo auge en la cesta punta, atrayendo a más aficionados que nunca.
En un momento significativo de la jornada, Imanol López, quien se despidió de la cancha el 7 de julio de 2003, fue homenajeado. Su presencia resaltó la continuidad del deporte, sirviendo de inspiración para las nuevas generaciones, que ahora se preparan para eventos internacionales como la Biscayne Cup de Dania Jai Alai.
Entre los asistentes se encontraban no solo deportistas, sino también figuras conocidas de diversas disciplinas. La surfista Janire González-Etxabarri y el exmanista profesional Pablo Berasaluze se sumaron al público, creando un ambiente de camaradería y celebración. La presencia de personalidades como Iñigo Urkullu y Aitor Esteban también subrayó la importancia cultural y social del evento, que fue amenizado por la banda Akatz, cuya energía contagió a todos los presentes.
La jornada culminó en una apasionante victoria para Johan-Basque, quienes se alzaron con la txapela ante Goitia-Lekerika. Este triunfo no solo reafirma el crecimiento de la cesta punta, sino que también simboliza la resistencia y el fervor colectivo por un deporte que muchos dan por muerto, pero que sigue desafiando expectativas y resurgiendo cada vez con mayor fuerza. Así, el futuro se presenta prometedor para la cesta punta, con el deseo de seguir atrayendo a nuevas generaciones de aficionados y jugadores.

























































































