El artista multimedia Oscar Tuazon, originario de Seattle y conocido por su versatilidad en escultura, instalación y pintura, ha inaugurado una exposición en la galería Cibrián de Donostia. En esta muestra, que se centra en la luna, presenta un total de seis esculturas y seis pinturas que exploran la intersección entre el arte y el minimalismo. Utilizando materiales tanto industriales como naturales, Tuazon propone una reflexión crítica sobre los límites de la creación artística, trabajando con elementos como piedra, madera, acero y hormigón.
Entre las piezas destacadas se encuentran catalejos de piedra en diferentes tonalidades, desde el gris hasta el amarillo, que están diseñados con orificios y óculos, aunque sus cavidades no comunican con otros espacios. Estas esculturas apuntan a seis pinturas de base cuadrada, caracterizadas por sus fondos negros y círculos interiores en colores variados, que evocan la estética lunar a través de manchas y formas que recuerdan a la superficie lunar. La obra invita al espectador a cuestionar su conexión con el satélite natural, sugiriendo una contemplación del misterio que esta representa. El propio Tuazon expresa: “Escribimos sobre la luna porque está ahí; pintamos la Luna para capturar de nuevo, en el presente, esta cosa eterna. Retener el significado es la forma más generosa de enseñanza”.
La exposición también aborda la desconexión del ser humano actual con la naturaleza y su pérdida de capacidad para contemplar y apreciar el cosmos. Tuazon incorpora en su trabajo pensamientos del filósofo Georges Bataille, vinculando su visión artística a los misterios del universo. Su iconografía se fundamenta en figuras simbólicas, como los cuadrados que representan la tierra y los círculos que simbolizan el cielo, a partir de los cuales desarrolla sus propuestas estéticas.
La muestra no solo busca ser una representación visual, sino que también plantea un diálogo entre el arte y la naturaleza, instando a los asistentes a reflexionar sobre su relación con el entorno. Con cada obra, Tuazon nos invita a redescubrir la belleza y el significado de la luna, un elemento que ha fascinado a culturas y civilizaciones a lo largo de la historia.
La exposición en la galería Cibrián se presenta como una oportunidad única para disfrutar de una obra que combina arte contemporáneo con una profunda reflexión sobre el mundo natural. A medida que el público interactúa con las piezas, se plantea una invitación a revalorizar el significado del cosmos en nuestras vidas diarias. La obra de Tuazon no solo es un homenaje a la luna, sino un llamado a reconectar con la esencia de lo que nos rodea.





























































































