Mikel Chillida ha sido designado como el nuevo director de Chillida Leku, el museo ubicado en Hernani, a partir del 1 de abril. Este nombramiento se produce tras siete años en los que el nieto del reconocido escultor vasco ha estado al frente del desarrollo de la institución. Durante este tiempo, ha adquirido un profundo conocimiento del legado artístico de su abuelo, Eduardo Chillida, lo que le otorga una base sólida para asumir este nuevo reto.
La anterior directora, la catalana Mireia Massagué, ocupó el cargo desde la reapertura del museo en 2019, un proceso que estuvo a cargo de la galería suiza Hauser & Wirth, que gestionó el museo. Aunque ya no liderará la institución, Massagué continuará vinculada a Chillida Leku en un papel de asesoría, contribuyendo con su experiencia y conocimiento.
En una declaración, Luis Chillida, portavoz de la familia y presidente de la Fundación Eduardo Chillida-Pilar Belzunce, expresó su gratitud hacia Massagué, destacando su «extraordinario liderazgo durante los últimos siete años». Esta afirmación resalta la importancia de su contribución para consolidar el museo como un referente cultural tanto a nivel local como internacional.
Mireia Massagué reconoció que «dirigir Chillida Leku ha sido uno de los mayores honores de mi trayectoria profesional». Agradeció al equipo que la acompañó y subrayó el deseo de seguir estando conectada con la institución, que considera «tan singular».
Un futuro prometedor
Para Mikel Chillida, asumir esta dirección es «un verdadero privilegio» y tiene un significado personal profundo. En sus palabras, se compromete a «dar continuidad a la visión del artista para el museo». Chillida enfatizó que la misión del museo sigue siendo «preservar, investigar y compartir su extraordinaria obra con públicos cada vez más amplios, manteniendo un diálogo activo con el presente y el futuro».
Este cambio en la dirección de Chillida Leku marca un nuevo capítulo en la historia del museo, un espacio que no solo rinde homenaje a la obra de Eduardo Chillida, sino que también busca ser un agente cultural relevante en el panorama contemporáneo. Con Mikel al mando, se espera que el museo continúe su labor de difusión y apreciación del arte, al tiempo que atrae a un público diverso y comprometido.































































































