La reciente presentación del programa de conciertos para la playa de la Zurriola ha marcado el cierre de una etapa significativa para Miguel Martín, quien ha sido el director del Jazzaldia. Este emotivo evento se celebró en el Victoria Eugenia, donde Martín, visiblemente conmovido, recibió el aplauso de los asistentes. A partir del 9 de abril, el director dejará su puesto en el festival y en la Unidad de Música de Donostia Kultura, justo un día antes de cumplir 70 años, que es la edad límite establecida por la Ley 11/2022 de Empleo Público Vasco para los funcionarios en activo.
Martín expresó su profundo aprecio por su labor, afirmando: «Este ha sido de todos mis trabajos el que más me ha gustado». Sobre su sucesor, explicó que no tiene ninguna relación con el proceso de selección del nuevo director. Aunque inicialmente había mostrado interés en seguir vinculado al festival, ahora prefiere esperar a que se elija a su reemplazo para determinar si este desea contar con su apoyo o no. «Si esa persona quiere contar con mi apoyo, lo haremos así; y si no quiere, no habrá ningún problema», subrayó.
Durante su intervención, Martín también anunció que está en negociaciones para formalizar un acuerdo con Donostia Kultura que le permitirá seguir involucrado en el festival hasta su finalización. Este acuerdo le permitirá supervisar la evolución de los contratos y acuerdos de los artistas que ha seleccionado para la edición número 61, que tendrá lugar entre el 22 y el 26 de julio. A pesar de su inminente retiro, gran parte del diseño del programa del festival ha sido obra suya.
La 61ª edición del Jazzaldia promete un cartel atractivo, con actuaciones de artistas como LP, ETS, Nogen, Danielle Nicole y Kokoshca, lo que se presenta como un evento de gran relevancia en el calendario cultural de la ciudad. La programación busca no solo atraer a los amantes del jazz, sino también consolidar a Donostia como un referente musical en el panorama nacional e internacional.
La salida de Martín deja una huella importante en el festival, dado que ha estado al frente de este durante un tiempo considerable. Su compromiso con la música y su visión creativa han sido clave en el desarrollo y la evolución del evento, convirtiéndolo en una cita ineludible del verano donostiarra. Las expectativas son altas para su sucesor, quien tendrá la responsabilidad de continuar con esta tradición musical y atraer a nuevas audiencias.
En resumen, la despedida de Miguel Martín como director del Jazzaldia no solo marca el fin de una era, sino que también abre un nuevo capítulo en la historia de este festival. La comunidad cultural de Donostia está a la espera de ver cómo se desarrollará la próxima edición y cómo se adaptarán los nuevos líderes a los retos y oportunidades que se presenten en el futuro.



























































































