Luis Mari Moreno, conocido como “Pirata”, es un destacado músico oriundo de Errenteria que ha dedicado casi cuatro décadas de su vida a la música. Desde sus primeros pasos en la industria, ha recorrido un variado camino lleno de diferentes proyectos y ha tenido la oportunidad de actuar en escenarios diversos, desde grupos musicales hasta programas televisivos como «Late Motiv». Su último trabajo, titulado «Me vale madre», representa una nueva etapa en su carrera, inspirada en la música mexicana y que surgió casi por casualidad.
El pasado viernes, Moreno presentó oficialmente este nuevo proyecto. Al ser preguntado por los nervios que le genera iniciar un nuevo grupo, el artista confesó que siempre existe cierta inquietud. «Cuando preparas un grupo, crees que está listo para triunfar, pero al final es el público quien decide», explicó.
El debut de «Me vale madre» tuvo lugar en el Cyne Reina de Errenteria, un lugar que Moreno considera su hogar. A pesar de enfrentar algunos problemas técnicos, el evento fue bien recibido y su evaluación fue muy positiva.
La idea de crear un grupo con influencias de mariachi surgió de su amor por la música mexicana. Moreno mencionó que siempre ha estado en contacto con este estilo a través de su experiencia en txarangas. Sin embargo, fue tras un regalo para el cumpleaños de su padre que decidió dar el paso definitivo. Junto a su sobrina Leire, quien estudia Musicología, comenzaron a grabar rancheras y boleros, lo que desembocó en la formación del nuevo conjunto, enriquecido por la colaboración de otros músicos como Iñaki Diéguez.
La reinvención constante forma parte del camino musical de Moreno, quien reconoce que vivir de la música es complicado y requiere adaptarse a diferentes estilos. «La vida se compone de etapas», reflexionó, aludiendo a su experiencia con otros grupos como Los del Gas. Este colectivo marcó un periodo significativo en su vida, aunque él no ve el éxito solo en la fama, sino en el simple hecho de poder vivir de su arte.
Para Moreno, «el pelotazo» no se define por alcanzar la fama, sino por la satisfacción de poder alimentarse gracias a su música. En la actualidad, algunos músicos tienen la oportunidad de enfocarse en un solo proyecto, mientras que otros, como él, deben diversificarse para mantener una agenda activa. Esto es algo común en la industria, donde muchos músicos alternan entre diferentes grupos.
El artista también ha tenido vivencias en el mundo televisivo con figuras como Andreu Buenafuente y ha recorrido Latinoamérica con C. Tangana. Sin embargo, destaca la diferencia en la conexión con el público que se siente en actuaciones más cercanas. «Me encanta estar cara a cara con la gente», comentó, enfatizando que lo más valioso es ofrecer música que resuene con el público.
A lo largo de sus 40 años en la música, Moreno ha visto una progresión negativa en el ámbito de la música de calle. Desde su inicio en 1986, ha enfrentado crisis que han afectado su carrera. «Nunca he escuchado que la situación mejore», lamentó, subrayando que la remuneración por sus actuaciones no ha evolucionado con el tiempo. A su juicio, el número de espacios para tocar ha disminuido drásticamente, lo que limita las oportunidades para nuevos talentos.
En cuanto a la valoración del músico de calle, Moreno considera que a pesar de tener una sólida formación, muchos enfrentan dificultades para encontrar trabajo. «Es triste que, a pesar de estar más preparados, la oferta laboral sea escasa», reflexionó.
La incertidumbre también ha hecho mella en su carrera. A pesar de haber pensado en dejar la música en momentos difíciles, su pasión y la conexión con otros músicos le han mantenido motivado. «Siempre que parece que todo termina, surge algo nuevo», afirmó, señalando que la vida le ha presentado nuevas oportunidades en los momentos más inesperados.
Con el lanzamiento de «Me vale madre», Moreno ha abierto una nueva ventana en su trayectoria. Reconoce que aún le quedan muchas más por explorar. «No sé si a los 67 años seguiré de gira, pero estoy seguro de que todavía tengo proyectos por delante», concluyó.
La próxima actuación de «Me vale madre» está programada para el 28 de febrero en la carpa de Gure Zirkua en Tolosa, un evento que le llena de ilusión, especialmente por su pasión hacia el circo.
































































































