La película de animación titulada Evolution se estrenará en los cines el próximo 6 de febrero, ofreciendo una propuesta que combina entretenimiento para los más jóvenes con mensajes que invitan a la reflexión también para los adultos. La historia gira en torno a la joven Zoe, una entusiasta de la ciencia y los animales, cuya vida se transforma drásticamente tras el contacto con una sustancia extraterrestre que altera su ADN, fusionándolo con el de sus mascotas. De este modo, Zoe comienza a mostrar características propias de los animales, mientras que sus compañeros animales empiezan a razonar y actuar como humanos.
Esta producción, que tiene su origen en Bizkaia, ha sido dirigida por Zayra Muñoz y Julio Soto, y se ha desarrollado en el estudio de animación The Thinklab en Bilbao. Con un equipo que supera las 400 personas, la película ha contado con la participación de animadores, artistas de voz, y otros profesionales del sector. Su presupuesto asciende a seis millones de euros, beneficiándose de los incentivos fiscales de la región.
Julio Soto, con más de 20 años de experiencia en el ámbito de la animación y el cine, comparte que la producción ha sido un proceso largo que comenzó hace una década en Los Ángeles. “Estamos a punto de culminar un viaje que ha sido muy elaborado”, indica el productor Eneko Gutiérrez. A pesar de no contar con actores conocidos, el equipo está convencido del potencial de distribución a nivel internacional que poseen las películas de animación.
La narrativa de Evolution plantea una serie de situaciones inesperadas y llenas de acción que reflejan temas de cooperación y convivencia. En el desarrollo de la película, los directores enfatizan la importancia del guion, del cual nace la historia. Desde el guion inicial, han trabajado en la duración de la cinta, así como en el diseño de personajes y escenarios.
El proceso creativo incluye la elaboración de un storyboard, que permite visualizar cómo se contará la historia y las decisiones cinematográficas a tomar, como la posición de la cámara y las tomas. Posteriormente, se produce un animatic, que combina las imágenes con los diálogos grabados, ayudando a definir el ritmo y la estructura de la película. Este meticuloso proceso es esencial para crear una obra que no solo entretenga, sino que también comunique mensajes profundos.
El equipo ha trabajado durante más de tres años en la banda sonora de Evolution, colaborando con la Orquesta Sinfónica de Bilbao y el músico Alfred Tapscott, quien ha creado composiciones originales. Este aspecto musical añade una capa adicional a la experiencia visual de la película, elevando la narrativa a un nivel más resonante.
En un contexto donde la Inteligencia Artificial está revolucionando la industria del cine, los creadores de Evolution reflexionan sobre su impacto. Aunque reconocen las ventajas que la IA puede ofrecer, ellos han optado por métodos tradicionales para la producción de esta película. «No utilizamos IA en este proyecto, pero estamos conscientes de cómo ha cambiado el panorama en los últimos años», destacan, subrayando la importancia y el valor del proceso manual en la animación.
Después de su estreno en cines, la película tendrá la oportunidad de ser presentada en la Berlinale, abriendo las puertas a su distribución internacional. Aunque su presupuesto es notablemente inferior al de grandes producciones, el equipo se muestra optimista en que la calidad de su trabajo será apreciada por el público. «La percepción debe ser la misma, hemos optimizado todos los recursos», concluyen los directores.





























































































