Arco de Ugo Bienvenu ha sido galardonada como la mejor película de animación en la reciente entrega de los premios del Cine Europeo. Este filme, que ya había obtenido el reconocimiento en el festival de Annecy, promete captar la atención de muchas audiencias cuando esté disponible en las plataformas de streaming. Al comparar Arco con los ganadores de años anteriores, como Flow, un mundo que salvar (2024) o No se admiten perros italianos (2022), se evidencia que la animación está viviendo una etapa fructífera.
Sin embargo, a pesar de su éxito en festivales y la valoración crítica, Arco enfrenta desafíos en términos de taquilla. La película, que tiene todos los elementos para ser un gran éxito, presenta problemas en su estructura narrativa que dificultan su efectividad. En su intento de conectar con el público infantil y adulto, el filme se encuentra en una zona intermedia que puede resultar confusa, siendo demasiado oscura para los más jóvenes y no lo suficientemente profunda para los adultos.
La película rinde homenaje a la obra del destacado artista del cómic francés, Moebius, y se inspira en su legado, así como en la estética de la animación japonesa y el clásico El planeta salvaje (1973). La trama gira en torno a las aventuras de dos personajes, Arco e Iris, que provienen de realidades paralelas. La historia se desarrolla en un futuro donde el planeta ha sido devastado, y los humanos viven en plataformas elevadas. Arco, desobedeciendo a su familia, se encuentra en un viaje hacia el pasado para rescatar especies vegetales extinguidas, donde recibe la ayuda de Iris.
Este relato, que mezcla múltiples referencias culturales y una estética de los años ochenta, busca plantear una visión ecologista y esperanzadora sobre el futuro. Sin embargo, su enfoque puede no resonar completamente con los espectadores más jóvenes, quienes podrían encontrarlo más incómodo que otras producciones más convencionales. A través de su narrativa promete un análisis profundo de la relación entre los personajes y el impacto del entorno que les rodea, pero su ejecución puede no satisfacer a todos los públicos.
Arco, aunque es el primer largometraje de Ugo Bienvenu, ha logrado ser aceptada en el prestigioso festival de Cannes y ha dejado una impresión positiva en Sitges. Con la intención de destacar la inteligencia y el poder de la infancia, el filme se enfrenta a una realidad llena de retos. Su ritmo variable y su estilo visual claro ofrecen un relato que busca ser inclusivo y colorido en un contexto sombrío, donde se plantea la posibilidad de amor y esperanza en medio de la adversidad, marcado por la inevitable llegada del envejecimiento.





























































































