Las obras del Koldo Mitxelena (KMK) se encuentran en su etapa final tras la rescisión del contrato con la anterior unión temporal de empresas (UTE), compuesta por COMSA Corporación y Cycasa Cantera y Construcciones. La Diputación Foral de Gipuzkoa ha publicado una nueva licitación para completar los trabajos pendientes, los cuales no estaban contemplados en el plan inicial de remodelación que comenzó en septiembre de 2023. La falta de acuerdo entre el Ejecutivo foral y la anterior contrata sobre estos «trabajos complementarios» ha llevado a esta nueva convocatoria, que tiene un presupuesto de 2,5 millones de euros, IVA incluido. Este importe se suma a los 9 millones que ha costado el resto del proyecto.
La empresa que resulte adjudicataria de este contrato deberá finalizar los trabajos en un plazo de seis meses. A finales del mes pasado, las empresas interesadas visitaron el edificio, y se espera que los últimos pliegos sean abiertos en un plazo aproximado de diez días. Desde el Departamento de Cultura de la Diputación Foral, existe confianza en que el Koldo Mitxelena, al menos las instalaciones de la biblioteca, se reabra a finales de año.
La reforma del KMK tiene como meta adaptar este emblemático edificio, inaugurado en 1900, a las exigencias del siglo XXI. La biblioteca fue inaugurada en 1993, cuando pasó a ser gestionada por el Gobierno Vasco, tras haber albergado un centro de enseñanza media y posteriormente la Escuela Superior de Ingeniería. Aunque en un principio se planteó una reforma integral del edificio, los trabajos actuales se centran en mejorar la accesibilidad, la sostenibilidad y el cumplimiento de las normativas vigentes. Entre las intervenciones realizadas por la anterior UTE, bajo la dirección del arquitecto Jovino Martínez, destaca la ampliación de la superficie útil del edificio, que ha pasado de 7.200 a 7.820 metros cuadrados.
Las mejoras en accesibilidad incluyen la creación de nuevas rampas de acceso, así como una pendiente exterior adaptada y la modernización de los aseos. Más allá de la planta baja, se habilitará un espacio de más de 500 metros cuadrados, que evocará el nombre de la antigua librería Lagun, destinado a ser una sala polivalente. Este nuevo espacio ocupará la ubicación de la antigua sala de investigación, que ha sido trasladada al segundo piso, donde también se ubican las oficinas del personal del centro.
Una vez que concluyan las obras, se podrá acceder a la sala de exposiciones de la Ganbara a través de un nuevo acceso. Además, el tercer piso será accesible mediante los ascensores, que estarán conectados a un pasaje acristalado que ofrecerá vistas al exterior. Por último, también se han realizado mejoras en la fachada del edificio, lo que promete un nuevo aspecto para este emblemático espacio cultural de Gipuzkoa.































































































