El filósofo y teólogo Pere Lluís Font ha fallecido este jueves a los 91 años, según ha comunicado Òmnium Cultural. Su deceso ha conmovido al ámbito intelectual, destacando su impacto en la filosofía europea y las letras en catalán. Font, quien recibió el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes el año pasado, es recordado como una de las figuras más influyentes en el pensamiento humanista de su tiempo.
Desde Òmnium Cultural han subrayado que su contribución a la cultura catalana es incalculable, refiriéndose a él como «uno de los grandes sabios humanistas de nuestro país». Sus enseñanzas y traducciones han permitido que la filosofía europea tenga una voz en catalán, siendo reconocido por su dedicación a la reflexión y el conocimiento.
Font estudió en Toulouse, donde se graduó en Filosofía y Teología. Tras completar su formación, ejerció como docente, primero en la Universitat de Barcelona y posteriormente en la Universitat Autònoma de Barcelona, donde impartió clases de Historia de la Filosofía hasta su jubilación en 2004.
Fue uno de los fundadores de la reconstituida Societat Catalana de Filosofia y miembro del Col·legi de Filosofia de Barcelona. A lo largo de su trayectoria, se le otorgó la Creu de Sant Jordi en 2003, además de ser reconocido como doctor Honoris causa por la Universitat de Lleida. En 2022, recibió el Premio Nacional de Traducción y el Premi PEN Català por su trabajo en la traducción de ‘Pensaments i opuscles’ de Blaise Pascal. Su labor ha sido fundamental en el impulso de proyectos editoriales en lengua catalana, destacando la colección ‘Textos Filosòfics’.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha expresado su tristeza ante el fallecimiento de Font. En un mensaje en ‘X’, Illa ha comentado que «su palabra fue sabia, humilde y humanista, algo que el mundo necesita en la actualidad». El presidente ha resaltado su esfuerzo incansable en la defensa de la lengua catalana y de los valores humanos, reconociéndolo como uno de los pensadores más destacados de su generación.
La muerte de Pere Lluís Font no solo deja un vacío en el ámbito académico, sino que también subraya la importancia de preservar y promover la lengua y cultura catalanas en un contexto global. Su legado perdurará en las obras que tradujo y en las enseñanzas que compartió, influyendo en futuras generaciones de pensadores y académicos.





























































































