El Zinemaldia, festival de cine de Donostia, ha sido reconocido como la tercera iniciativa cultural más relevante de 2025 en España y la más importante en Euskal Herria, según el análisis del Observatorio de la Cultura de la Fundación Contemporánea. Este prestigioso certamen ha logrado consolidarse en esta posición por detrás del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y el Museo del Prado, que han intercambiado sus posiciones en el ranking.
En un comunicado, el festival donostiarra informó sobre este reconocimiento, que destaca su importancia dentro del panorama cultural español. El estudio fue presentado en un evento llevado a cabo en el Palacio de Festivales de Cantabria, donde se entregaron las Insignias Culturales a los responsables de los proyectos que han sido valorados como los mejores del año en todo el país. El director del Zinemaldia, José Luis Rebordinos, estuvo presente en la ceremonia, recibiendo este importante galardón.
En la misma línea, el Zinemaldia ha repetido su primer puesto como «insignia cultural» de Euskal Herria, siendo reconocido por los profesionales del sector como la propuesta más destacada de la comunidad. En el ranking general, el festival ocupa la tercera posición, mientras que los lugares posteriores están ocupados por el Museo Thyssen-Bornemisza, el Museo Guggenheim de Bilbao y el Teatro Real, que se sitúan en cuarto, quinto y sexto lugar, respectivamente.
La calidad cultural de Euskadi también ha sido valorada positivamente, ocupando el tercer puesto entre las comunidades autónomas, solo por detrás de Madrid y Cataluña. La ciudad de Donostia, en particular, se destaca como la séptima más valorada en términos de calidad cultural, siendo la primera en el listado entre las ciudades con menos de 300.000 habitantes.
Desde 2009, el Observatorio de Cultura realiza una consulta anual en la que se identifican las instituciones y eventos culturales más relevantes del año. En la última edición, participaron 443 profesionales, de los cuales el 46,3% pertenecía a organizaciones culturales públicas, el 36,8% a privadas y el 16,9% eran profesionales independientes del ámbito cultural.





























































































