El sector audiovisual en el País Vasco representa un importante pilar de la economía cultural, generando aproximadamente 472 millones de euros, lo que equivale al 27,6% de esta esfera económica y sosteniendo cerca de 28.500 empleos en términos de equivalentes a tiempo completo. Este miércoles, la vicelehendakari primera y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, presentó estos datos durante su comparecencia en la comisión de Cultura del Parlamento Vasco, donde abordó la gestión de Zineuskadi a solicitud de EH Bildu, centrándose en la transparencia y los procesos de contratación pública.
El parlamentario de la coalición abertzale, Josu Aztiria, cuestionó la irregularidad en la situación de Zineuskadi desde 2018 hasta 2025. Esta entidad, que es de naturaleza público-privada y depende del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, no había sido registrada en la plataforma de Contratación Pública de Euskadi hasta el año pasado, lo que contraviene la Ley de Contratos del Sector Público de 2017.
Bengoetxea admitió que efectivamente hubo un incumplimiento que ya se está corrigiendo. A pesar de que las licitaciones no estaban reflejadas en la plataforma, aseguró que estaban disponibles en la página web de la institución y que se habían realizado auditorías y controles internos que no revelaron “ilegalidades”. La consejera también destacó que Zineuskadi representa solo una pequeña parte del panorama del sector audiovisual en Euskadi.
Aunque Bengoetxea reconoció los logros de Zineuskadi y sus asociaciones, como Ibaia, Apika, la Filmoteca Vasca y el Zinemaldia, subrayó que la entidad solo representa el 0,5% del presupuesto total de su departamento, lo que implica que sus contratos son de limitada cuantía.
En lo que respecta a la actividad de Zineuskadi, la consejera informó que en el último ejercicio se apoyaron 20 proyectos en su fase de desarrollo y se facilitó la participación de más de 23 productoras vascas en 25 mercados internacionales, incluyendo Cannes y Berlín. También se colaboró con 42 salas de cine en la CAV mediante iniciativas como Zinema euskaraz.
Más allá de la comparecencia, Bengoetxea analizó el estado del ecosistema audiovisual, que ha experimentado un crecimiento notable en la última década, especialmente en los últimos años, gracias a los incentivos fiscales aprobados por las haciendas guipuzcoana y vizcaína. Además, la consejera resaltó la importancia de la colaboración público-privada en este avance.
La consejera afirmó que el audiovisual es un sector estratégico para el país, donde predominan pequeñas y medianas empresas, y rechazó la idea de fomentar la creación de grandes estudios. En este contexto, el Gobierno Vasco destina aproximadamente 22 millones de euros anuales para apoyar toda la cadena de valor del sector, desde su creación hasta su internacionalización.
Bengoetxea también compartió datos de diversas fuentes, señalando que entre 2020 y 2022, el sector audiovisual creó empleo estable y cualificado, sosteniendo más de 28.500 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, en perfiles creativos, técnicos y profesionales con alto valor añadido.
Además de las ayudas directas, el Gobierno Vasco ha impulsado proyectos como las residencias Ikusmira Berriak y Noka, centradas en el talento femenino, así como Desk Media Euskadi para la internacionalización de proyectos y el espacio de encuentro Talentuaren Gunea.
Bengoetxea también expresó su satisfacción por la proyección internacional del cine vasco, uno de los objetivos de Zineuskadi. “Cuando una película vasca viaja, nuestra identidad, nuestro idioma y nuestra forma de entender el mundo también lo hacen”, afirmó. En los últimos dos años, 242 títulos vascos han sido nominados o seleccionados en 611 festivales internacionales, obteniendo un total de 410 premios. “Esto sucede gracias al talento, pero también porque existe un ecosistema que lo respalda”, concluyó.





























































































