El reciente concierto de Laura Pausini en Pamplona, que marcó el inicio de su gira ‘Yo canto World Tour’, atrajo a un gran número de asistentes y se destacó como uno de los eventos musicales más importantes en la capital navarra en las últimas semanas. Junto a ella, compartieron el escenario los artistas Mikel Izal y Rosana, lo que hizo aún más memorable la velada. Tras finalizar su actuación, la cantante italiana expresó su entusiasmo en las redes sociales, agradeciendo el cálido recibimiento del público, a quien se refirió cariñosamente como sus «amados vascos». Además, compartió su satisfacción por haber elegido Pamplona como la ciudad para iniciar su tour, asegurando que se sentía llena de energía.
En su mensaje, Pausini también quiso reconocer la colaboración de sus compañeros artistas y el esfuerzo de su equipo, incluyendo a su director artístico Luca Tommassini, quien se encargó de la puesta en escena.
La actuación del evento no pasó desapercibida para el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, quien rápidamente reaccionó en sus redes sociales tras la referencia de Pausini al público. Toquero subrayó la necesidad de aclarar que la cantante se encontraba en Navarra, no en el País Vasco. Sin embargo, también elogió el concierto, afirmando que en el público había personas de diversas regiones, incluyendo navarros, vascos, aragoneses y riojanos.
Desde el inicio de su actuación, Pausini buscó conectar con los asistentes, comenzando su saludo con un entusiasta “Buenas noches, Iruña”, lo que provocó una gran ovación. No dudó en intentar algunas palabras en euskera durante el show, lo que fue recibido con aplausos y risas por parte del público.
Mila esker, maite zaituztet, eskerrik asko”, expresó en el escenario, admitiendo con humor que el euskera era un idioma complicado para ella, pero que estaba agradecida por el cariño recibido. Además, compartió anécdotas sobre su estancia en Pamplona, destacando su amor por la gastronomía local, especialmente por los pintxos, que describió como deliciosos, aunque también reconoció que «engordan seguro».
El concierto, que se extendió por cerca de tres horas, llegó a su fin cerca de la medianoche, pero la audiencia no estaba lista para despedirse. Después de algunos bises, muchos comenzaron a pedir más música, a lo que Pausini respondió quedándose unos minutos más en el escenario. En un momento emotivo, incluso ofreció un fragmento a capela que fue recibido con una ovación calurosa. Ella misma se mostró reacia a abandonar el escenario, expresando: «No me quiero ir».
Este evento no solo resalta la conexión de la artista con el público local, sino que también contribuye a la rica agenda cultural de la ciudad, consolidando a Pamplona como un punto de referencia en el panorama musical español. Con la energía palpable de la noche, es evidente que tanto los artistas como los asistentes disfrutaron de una experiencia inolvidable que quedará grabada en la memoria de muchos.




























































































