El pasado fin de semana, la ciudad de Irun fue escenario de un evento significativo en el ámbito deportivo y cultural. La celebración de la Tamborrada reunió a miles de ciudadanos que disfrutaron de una jornada llena de música y tradición. Este festival, que se lleva a cabo anualmente, no solo representa una manifestación festiva, sino que también es un factor clave en la promoción de la cultura local.
El evento comenzó con un desfile que recorrió las calles del centro de la ciudad, donde participaron diferentes agrupaciones y grupos de personas vestidas con trajes tradicionales. Este año, la participación fue especialmente notable, con un incremento en el número de asistentes que se acercaron a disfrutar de las actuaciones. La Diputación Foral y el Gobierno Vasco colaboraron en la organización, asegurando un desarrollo fluido de las actividades programadas.
En el marco de este evento, se realizaron también diversas actividades para los más pequeños, lo que propició un ambiente familiar y acogedor. Las actuaciones musicales, que incluyeron tanto grupos locales como algunas bandas invitadas, fueron el punto culminante de la jornada. Los asistentes pudieron disfrutar de una variedad de estilos que reflejan la riqueza cultural de la región.
El alcalde Eneko Goia destacó la importancia de la Tamborrada como un evento que fortalece la identidad local y atrae turismo a la ciudad. «Es un orgullo ver a tantos irundarras y visitantes disfrutando de nuestras tradiciones», comentó durante su discurso inaugural. Además, subrayó el impacto positivo que tiene esta celebración en la economía local, al generar ingresos a través de la oferta de servicios y productos típicos.
Al finalizar el evento, las valoraciones fueron muy positivas. Muchos asistentes expresaron su satisfacción por la calidad de las actuaciones y la organización del festival. Para algunos, la Tamborrada representa una conexión profunda con sus raíces y una oportunidad para celebrar la cultura vasca en su máxima expresión. Las calles se llenaron de alegría y camaradería, reafirmando el sentido de comunidad que caracteriza a Irun.
Mirando hacia el futuro, se espera que la Tamborrada continúe creciendo en popularidad, con la posibilidad de incluir nuevas actividades que enriquezcan aún más esta celebración. La implicación de instituciones locales en su desarrollo será crucial para asegurar el éxito de futuras ediciones, manteniendo viva la llama de la tradición y la cultura en Gipuzkoa.



























































































