Ana Blanco se jubiló anticipadamente en febrero de 2024, a los 63 años, tras más de tres décadas como uno de los rostros más reconocibles de la información televisiva en España. Desde entonces reside junto a su marido en el valle del Asón, en Cantabria, lejos de la exposición mediática que marcó su trayectoria profesional. Aunque su cara resulta familiar para millones de espectadores, su faceta personal siempre ha permanecido en un segundo plano, lo que sigue despertando curiosidad.
La periodista nació en el País Vasco en el seno de una familia de clase trabajadora. Su padre era obrero y su madre se dedicaba al hogar. La infancia transcurrió con normalidad junto a sus dos hermanos, que también acabaron dedicándose al periodismo, un detalle que influyó en su acercamiento temprano al mundo de la comunicación.

De Pedagogía en Deusto a la Cadena SER y Televisión Española
Ana Blanco comenzó sus estudios universitarios en Pedagogía en la Universidad de Deusto, donde adquirió una base humanística que marcaría su estilo comunicativo. Posteriormente cursó dos años de Periodismo y completó su formación con estudios de inglés y francés. Su carrera en los medios arrancó en 1980 en la Cadena SER de Bilbao, primero en Los 40 Principales y después en otros programas de la emisora.
El salto a la televisión llegó en 1990, cuando se incorporó a Telemadrid para presentar junto a Agustín Bravo el programa cultural ‘Zip-Zap, la guía’. Ese mismo año fichó por Televisión Española (TVE), donde inició la larga etapa al frente de los informativos que la convirtió en un referente del periodismo televisivo. A lo largo de su carrera presentó más de 7.400 informativos en la cadena pública.
Matrimonio discreto y decisión de no tener hijos
Si su trayectoria profesional siempre estuvo bajo los focos, su vida sentimental ha seguido el camino contrario. Ana Blanco está casada con Juan Carlos Bolland Rivero, abogado y comunicador licenciado en Derecho —también por la Universidad de Deusto— y con formación en Periodismo. Bolland ha colaborado en medios como Expansión, Canal Plus, CNN+ y Mercado, y fue socio director y cofundador de la consultora de comunicación Comco.
La pareja se conoció en los primeros años de la carrera de la periodista en Madrid y ha mantenido desde entonces una relación estable y prácticamente invisible para la prensa. Solo se les ha visto juntos en contadas ocasiones, como en una exposición en el Museo Thyssen en 2012. No tienen hijos, una elección que la propia presentadora ha vinculado a su intensa dedicación profesional. «Estoy demasiado dedicada a atender a todos los demás, estoy demasiado ocupada», explicó en una entrevista con El Periódico de Aragón.
Tras dejar atrás su última aparición en ‘Informe Semanal’ el 24 de febrero de 2024, Ana Blanco abandonó su residencia en el barrio de Salamanca de Madrid y se instaló en un pequeño pueblo cántabro. Allí dedica su tiempo a aficiones que antes quedaban relegadas: la lectura —especialmente novela negra y autores como Donna Leon—, la música de Pablo Milanés o Joan Manuel Serrat y la práctica del golf.





























































































