La escuela infantil de Usurbil dejará de operar como servicio municipal y se integrará en el Consorcio Haurreskolak a partir del curso 2026-2027. Esta decisión se produce tras la aprobación, en el pleno municipal de febrero, de la solicitud para unirse al consorcio, en respuesta a una medida del Gobierno Vasco que ha decidido retirar su financiación a las escuelas infantiles de titularidad municipal.
Con el fin de informar a la ciudadanía sobre el nuevo modelo de servicio, se llevará a cabo una presentación pública el 24 de marzo a las 18:00 horas en Sutegi, donde se detallarán las características de esta reorganización.
El Ayuntamiento ha explorado diversas alternativas para el futuro de la escuela. Hasta ahora, la haurreskola municipal cubría el ciclo completo de 0 a 3 años, y se consideró que la opción de que el propio Ayuntamiento o la ikastola asumieran esa etapa educativa era inviable.
Finalmente, el acuerdo establece que a partir del curso 2026-2027, la gestión del tramo de 0 a 2 años quedará en manos del Consorcio Haurreskolak, mientras que los niños de 2 a 3 años asistirán a la ikastola. Los pormenores de este modelo se expondrán en la sesión informativa programada para la próxima semana.
Según el concejal Xabi Aranburu, la integración al consorcio comprende varios pasos administrativos, siendo la aprobación de la solicitud por parte del Ayuntamiento el primero de ellos.
El siguiente paso corresponde a la dirección del Consorcio Haurreskolak, que deberá aceptar formalmente la petición de Usurbil. Una vez que se dé este visto bueno, será fundamental establecer las condiciones específicas del servicio en el municipio, enfocándose particularmente en el edificio y el personal necesario para su correcto funcionamiento.
Todos estos aspectos quedarán reflejados en un convenio entre ambas instituciones, cuya firma está prevista para el mes de julio. Este acuerdo formalizará la integración del servicio en el consorcio y definirá el marco para su funcionamiento a partir del curso 2026-2027.
La situación de la haurreskola ha experimentado diversos cambios en los últimos años, especialmente después de que el Gobierno Vasco anunciara la gratuidad universal del servicio. En el caso de Usurbil, hasta el curso 2022-2023, la financiación se distribuía entre el Ejecutivo autonómico, que cubría el 49% del coste, las familias, con un 33%, y el Ayuntamiento, que aportaba el 18% del total.
Con la implementación del nuevo modelo, el Ayuntamiento ha decidido asumir el 62% de la cuota que antes correspondía a las familias, buscando así reducir las diferencias con los servicios de localidades vecinas. Sin embargo, el Consistorio ya había advertido que este esfuerzo económico representa una carga importante para las arcas municipales y que su sostenibilidad a largo plazo es complicada. Este curso será el último en que el Gobierno Vasco apoye económicamente a las guarderías municipales.





























































































