En la localidad de Hernani, la artista Susana Rodríguez Soto ha inaugurado una exposición que refleja su compromiso con la decoración sostenible. Desde hace un año, Rodríguez ha estado explorando la reutilización de materiales que normalmente se descartan durante reformas, con el objetivo de darles una nueva vida a través de creaciones únicas. Esta muestra, que se puede visitar en la casa de cultura Biteri, busca compartir con la comunidad una propuesta que valora la personalización y la historia detrás de cada objeto.
En una entrevista, Rodríguez explicó que su intención es ofrecer un espacio donde las personas puedan conectar emocionalmente con los muebles. «Estamos en un momento donde muchas casas parecen impersonales, y creo que debemos esforzarnos por hacer que cada espacio refleje la personalidad de quienes lo habitan», afirmó. La artista considera que la clave para lograr esto radica en la creación de piezas singulares que, a su vez, fomenten el reciclaje y la sostenibilidad.
La exposición presenta una variedad de elementos que van desde muebles clásicos hasta diseños más contemporáneos. «Los seres humanos son diferentes y eso debe reflejarse en nuestros hogares. Algunas personas prefieren un estilo más tradicional, mientras que otras optan por lo audaz», destacó. La artista ha reunido una colección que considera un «collage» de estilos y técnicas, lo cual permite que los visitantes encuentren algo que resuene con su propio gusto.
Rodríguez, quien ha estado involucrada en el mundo de la decoración durante más de una década, ha ido adquiriendo conocimientos que ahora pone en práctica en sus obras. «Hoy en día es fácil aprender y experimentar. He desarrollado mi propio concepto que quiero compartir con el público», comentó. La utilización de materiales variados es parte de su enfoque, ya que esto amplía las posibilidades de diseño y personalización.
En un proceso creativo, Rodríguez enfatiza la importancia de entender el entorno del cliente. Cuando visita una casa, se esfuerza en captar la esencia de la vida que allí se desarrolla. «Cada proyecto es un rompecabezas que combina el espacio y las necesidades de las personas que lo habitan», explicó. De esta manera, busca que cada pieza no solo sea estéticamente agradable, sino también funcional y significativa.
La artista también aborda la relación entre valor emocional y funcionalidad en sus trabajos. Algunas piezas pueden recuperar su uso original, mientras que otras pueden transformarse completamente. «No existen límites en la creatividad, aunque hay que considerar aspectos técnicos», señaló. La interacción con los clientes es fundamental; ellos suelen estar abiertos a recibir asesoramiento sobre cómo mejorar sus espacios.
El regreso de Rodríguez a Hernani tiene un fuerte componente personal. «Después de 14 años trabajando en una tienda en el centro, volver a este lugar me llena de ilusión. Este proyecto representa un nuevo emprendimiento para mí, y es emocionante compartirlo aquí», concluyó. La exposición no solo es una muestra de su trabajo, sino también una invitación a reflexionar sobre cómo la decoración puede contribuir a un estilo de vida más sostenible y auténtico.
La iniciativa de Rodríguez no solo resalta la importancia de la personalización en la decoración, sino que también subraya el valor de la sostenibilidad en la sociedad actual. Al fomentar la reutilización de materiales y la creación de piezas únicas, busca inspirar a otros a considerar el impacto ambiental en sus decisiones decorativas. Esta exposición en Biteri es un paso más hacia la transformación de los espacios en hogares que realmente hablen de quienes los habitan.





























































































