Los vecinos de Hernani tienen la oportunidad de conocer a Julián Iborra, un vendedor de cupones de la ONCE en la Plaza Berri. A pesar de su discapacidad visual del 92%, Iborra ha encontrado en el senderismo una pasión que lo ha llevado a convertirse en guía profesional. Su historia se enmarca en la creación de la primera ruta inclusiva en Hernani, que tendrá lugar en Ereñotzu el próximo 18 de abril.
Esta iniciativa, organizada por el club de montaña Upsala, busca facilitar el acceso al senderismo para personas con diversas discapacidades. Iborra explica que la idea surgió tras el éxito de una jornada similar realizada en Lasarte-Oria. Desde allí, comenzaron a contactar con otros municipios, siendo Ereñotzu y Villabona los únicos que mostraron interés en llevar a cabo el proyecto.
La ruta comenzará en el ayuntamiento de Ereñotzu y se dirigirá hacia la sidrería Larre Gain, abarcando un recorrido de aproximadamente 7 kilómetros con un desnivel de 383 metros. Se han realizado modificaciones en el trayecto original para garantizar su accesibilidad, adaptando el camino ante posibles obstáculos, como troncos o áreas complicadas.
Las personas interesadas en participar deberán inscribirse previamente, ya que es necesario contar con un seguro. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 8 de abril a través de la web del club Upsala. Esta actividad no solo ofrece una experiencia recreativa, sino que también fomenta la inclusión real de personas con discapacidad en el entorno natural.
Iborra recuerda que el evento en Lasarte-Oria fue un éxito rotundo, con más de 300 participantes, principalmente personas con discapacidad intelectual y visual. Destaca la importancia de contar con voluntarios que acompañen a los participantes, facilitando su integración y disfrute durante la actividad. Según Iborra, quienes asisten a estas rutas valoran especialmente la oportunidad de disfrutar de la naturaleza, algo que, por diversas razones, no siempre les es accesible.
La relevancia de estas actividades para personas con discapacidad es incuestionable. Iborra subraya que, aunque no se trata de escalar montañas, se busca ofrecer un espacio donde todos puedan disfrutar de la belleza del entorno natural. «La satisfacción que se obtiene de completar una ruta es algo excepcional», señala este guía de montaña.
Con una trayectoria que comenzó hace años, Iborra ha logrado transformar su propio reto personal en una oportunidad para otros. Su afición por el senderismo le permitió perder peso y mejorar su calidad de vida, convirtiéndose en un referente en su comunidad. Como vendedor de cupones de la ONCE desde hace más de 30 años, ha mantenido un contacto directo con los ciudadanos de Hernani, lo que le ha permitido observar la evolución en la percepción de las personas con discapacidad.
A pesar de los avances logrados, Iborra reconoce que aún queda mucho camino por recorrer. Muchos lugares, especialmente en entornos naturales, presentan barreras que dificultan el acceso a personas con movilidad reducida. Esta situación resalta la necesidad de seguir trabajando en la creación de rutas inclusivas y en la sensibilización de la sociedad sobre la importancia de la igualdad de oportunidades.
La próxima ruta en Ereñotzu no solo es un paso más hacia la inclusión, sino que simboliza un cambio en la forma en que se percibe y se trata a las personas con discapacidad. Para Iborra, el verdadero triunfo radica en poder llevar a quienes lo necesitan a disfrutar de los entornos naturales que, de otra manera, les estarían vedados. «La sonrisa agradecida que recibo de los participantes merece todo el esfuerzo», concluye.































































































