El Ayuntamiento de Donostia ha decidido llevar a cabo una mejora en la iluminación de los accesos peatonales al centro comercial Garbera, conectando los barrios de Intxaurrondo, Altza y Martutene. Este proyecto ha sido adjudicado a la empresa Urbycolan S.L. por un importe total de 246.500 euros (IVA incluido) y se estima que su ejecución tomará aproximadamente seis meses.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Donostia aprobó las obras el pasado miércoles, con el objetivo de mejorar la seguridad de los viandantes en los tres caminos peatonales que unen el centro comercial con las distintas zonas residenciales. La concejala de Igualdad, Economía y Empleo local, Ane Oyarbide, ha indicado que la actuación busca «reforzar la seguridad y facilitar los desplazamientos a pie por estas vías».
El proyecto, elaborado por Krean, S. Coop., se centrará en la adecuación y refuerzo de la iluminación en sectores donde actualmente existen carencias. Algunas de estas áreas han sido identificadas como puntos críticos para la seguridad, especialmente durante la noche.
En el camino situado en el paseo Otxoki de Intxaurrondo, donde ya hay iluminación LED, se intervendrá en el último tramo que da acceso a Garbera, donde la insuficiencia de luz ha sido señalada como un problema por Oyarbide. En este lugar, se instalará una nueva lámpara que coincida con las existentes para asegurar una iluminación uniforme.
Respecto al acceso desde Larratxo en Altza, los trabajos se llevarán a cabo en dos tramos. En la sección abierta, se reemplazarán las antiguas luminarias por modelos LED más eficientes, y se prevé la colocación de nuevas farolas en el tramo que actualmente carece de iluminación. Oyarbide también ha mencionado que en el túnel que atraviesa la autopista se añadirán focos de mayor potencia para «mejorar la visibilidad y la sensación de seguridad».
En lo que concierne al acceso peatonal entre Garbera y Martutene, se realizarán mejoras tanto en el camino que lleva a la carretera que sube desde el Polígono 27 hasta la rotonda de Garbera como en la acera que conecta ese tramo con el Polígono 27. La concejala ha subrayado que «una zona bien iluminada y con buena visibilidad reduce la sensación de vulnerabilidad y dificulta que se den situaciones de riesgo».
Oyarbide ha destacado que estas acciones no solo incrementan la seguridad real y percibida, sino que también permiten a muchas mujeres optar por el camino más directo y cómodo sin tener que cuestionarse si es seguro, especialmente en un área comercial con una alta afluencia de trabajadoras. La importancia de esta mejora en la infraestructura peatonal radica en la necesidad de garantizar un entorno seguro para todos los ciudadanos que transitan por allí, promoviendo así la movilidad y la inclusión social en la ciudad.





























































































