La Real Sociedad protagonizó una noche mágica en Anoeta al conseguir su clasificación para los cuartos de final de la Copa del Rey tras un intenso partido contra el Osasuna. En un choque lleno de emociones, el equipo txuri-urdin logró superar la tanda de penaltis, con el portero Marrero convertido en el héroe al detener dos lanzamientos, dándole así la victoria a su equipo en un momento decisivo.
Desde el inicio, el partido fue un ir y venir de sensaciones. La Real se encontró rápidamente en desventaja, con un gol en propia puerta de Oyarzabal que sorprendió a todos en los primeros minutos. Sin embargo, la afición no dejó de alentar a su equipo, y en una actuación memorable, el conjunto local logró igualar el marcador. La tensión aumentó a medida que el tiempo avanzaba y las oportunidades se multiplicaban.
En la segunda parte, a pesar de que el equipo local parecía fatigado, un giro inesperado llegó con la entrada de Turrientes, quien revitalizó el juego y anotó el 1-2, manteniendo vivas las esperanzas de la afición. Tras una serie de ocasiones fallidas, la Real encontró su momento en el tiempo de descuento cuando Zubeldia logró un gol que forzó la prórroga.
A lo largo de la prórroga, el encuentro continuó con emoción y suspense. Un penalti fallado por Oyarzabal mantuvo a la afición al borde de sus asientos, pero el equipo no se rindió. Marrero, con su notable actuación en el arco, mantuvo las esperanzas intactas hasta el final, y al llegar la tanda de penaltis, la presión era palpable en el estadio.
El desenlace fue dramático. La afición estalló de júbilo cuando Marrero detuvo el lanzamiento de Catena, asegurando así la victoria para su equipo. Este resultado no solo marca un hito en la temporada, sino que también acaba con una racha negativa en los penaltis que se mantenía desde hace décadas. La afición celebró este triunfo como una auténtica gesta, recordando las noches gloriosas del pasado.
El entrenador Matarazzo, que se mostró sorprendido por la respuesta de su plantilla, destacó la capacidad de su equipo para sobreponerse a un inicio complicado. “Este equipo tiene un gen diferente al del año pasado”, afirmó tras el partido, subrayando la importancia de esta victoria tanto para el equipo como para la afición.
Anoeta se convirtió en un hervidero de emociones, donde los aficionados vivieron cada penalti como si fuera el último. El grito de aliento hacia Marrero resonó en cada rincón del estadio, recordando que la magia de la Copa del Rey sigue viva. La Real Sociedad, con este triunfo, no solo avanza en el torneo, sino que reafirma su identidad y el amor de su afición.
Con esta victoria, el equipo txuri-urdin no solo seguirá luchando por el prestigioso trofeo, sino que también se lleva consigo la lección de que, incluso en los momentos más difíciles, la perseverancia y el apoyo incondicional de la afición pueden llevar a la gloria. El próximo reto será continuar en esta senda de éxitos y demostrar que son capaces de seguir soñando en el torneo del KO.





























































































