El Gobierno Vasco ha lanzado una iniciativa denominada Wine Shapers, con el objetivo de posicionar el modelo vitivinícola y gastronómico de Euskadi en el panorama internacional. Esta estrategia tiene como enfoque principal la promoción de la calidad y la diversidad de los productos del sector, así como su capacidad para atraer a turistas y expertos en la materia.
La presentación de este proyecto se llevó a cabo en un evento celebrado en Anoeta, donde se destacó la importancia de la industria del vino en la economía vasca. En palabras de la consejera María Ubarretxena, “Wine Shapers no solo busca poner en valor nuestros vinos, sino también crear un espacio para el intercambio cultural y gastronómico que beneficie a toda la región”. Esta propuesta se enmarca dentro de una serie de acciones destinadas a fortalecer la imagen del País Vasco como un destino turístico y gastronómico de calidad.
El plan incluye inversiones significativas que abarcan un total de 12 millones de euros, los cuales se destinarán a diversas iniciativas dentro del sector. La consejera subrayó que este esfuerzo no solo beneficiará a los productores de vino, sino también a los restaurantes y a toda la cadena de valor asociada a la gastronomía en Euskadi. “Queremos que nuestros productos estén al alcance de un público más amplio y que la gastronomía vasca sea reconocida a nivel global”, añadió Ubarretxena.
Además, la iniciativa Wine Shapers tiene como finalidad fomentar la colaboración entre los diferentes actores del sector. El Gobierno Vasco pretende crear alianzas estratégicas con bodegas, restaurantes y otros establecimientos que promuevan la cultura del vino y la gastronomía. Este enfoque colaborativo es clave para garantizar un desarrollo sostenible del sector y asegurar que todos los involucrados se beneficien de la misma.
En el marco de esta estrategia, se prevén diversas acciones promocionales, incluyendo ferias internacionales y eventos dedicados a la gastronomía y al vino, donde se exhibirán los productos vascos. De este modo, se busca atraer tanto a consumidores como a profesionales del sector, creando un interés renovado en lo que Euskadi tiene que ofrecer. La consejera concluyó que el objetivo es que «Wine Shapers» se convierta en un referente a nivel internacional, logrando que la cultura del vino y la gastronomía vasca sean reconocidas y valoradas por su calidad y singularidad.

































































































