El Día de San Sebastián de 2026 se prepara para ser un evento significativo, ya que se conmemora el centenario de la primera izada de la bandera de la ciudad en la Plaza de la Constitución. Desde 1926, este acto ha marcado el inicio de una de las celebraciones más queridas de Donostia, integrando elementos como fuegos artificiales y un gran cartel con el lema «Gora Donostia». Esta tradición, que ha perdurado a lo largo de las generaciones, se renueva cada año sin perder su esencia inaugural.
El centenario llevará el lema «BAGERA! 100 urtez beti alai» y contará con una identidad visual distintiva que combina el número 100 con la emblemática bandera de San Sebastián. El cartel conmemorativo, diseñado por el artista local Roskow, subrayará la importancia de la Plaza de la Constitución, considerado el epicentro de la celebración. Para hacer aún más memorable este año histórico, se repartirán cerca de 28.000 pines conmemorativos entre los participantes en la tamborrada, tanto adultos como niños.
La música tendrá un protagonismo especial en esta jornada, ya que se ha grabado completamente junto a la txaranga Joselontxos. Este esfuerzo no solo busca preservar el patrimonio musical de la tamborrada, sino que también facilitará los ensayos para los participantes. Además, se llevará a cabo una campaña audiovisual en redes sociales que compartirá breves vídeos evocando momentos y emociones significativas que se han vivido en torno a esta tradición a lo largo de un siglo.
El acto central de la izada contará con la actuación especial del tenor Xabier Anduaga, quien interpretará junto al Orfeón Donostiarra, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables de esta celebración centenaria. La combinación de estos elementos promete no solo honrar la historia de la tamborrada, sino también involucrar a la comunidad en un evento que une a generaciones en un mismo sentimiento de orgullo por la cultura local.
A medida que se acerca la fecha del 20 de enero, se espera que la ciudad de Donostia se vista de gala para celebrar este hito. La planificación meticulosa de los actos y la atención al detalle reflejan el compromiso de la ciudad por mantener vivas las tradiciones, al mismo tiempo que se adaptan a las nuevas realidades. Este centenario, por tanto, no solo es un recordatorio del pasado, sino también una oportunidad para seguir construyendo una identidad cultural fuerte y unida.






























































































