La idea de no poseer bienes y vivir en una economía colaborativa ha cobrado fuerza en los últimos años, materializándose de manera sorprendente en el modelo de zapatillas por suscripción. Este concepto, que recuerda a servicios como Netflix, ha sido promovido por la empresa suiza On, que busca transformar nuestra relación con el calzado y la noción de propiedad.
La iniciativa comenzó en 2020 con el lanzamiento de Cyclon, un servicio que permite a los usuarios suscribirse para recibir zapatillas y ropa deportiva completamente reciclables. Por una cuota mensual de 29,95 euros, los suscriptores obtienen un producto nuevo, lo utilizan hasta su desgaste y lo devuelven para recibir otro. Los artículos devueltos pasan por un proceso de reciclaje que permite reutilizar los materiales para crear nuevos productos.
Este modelo de negocio establece una permanencia mínima de seis meses, y los cambios de zapatillas solo son posibles cuando estas presentan un desgaste evidente, como suelas planas o daños visibles. Actualmente, el servicio está disponible en 34 países, entre los que se incluyen España, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Japón. Los productos ofrecidos están diseñados específicamente para este sistema, incluyendo modelos como Cloudneo y Cloudrise Cyclon, así como la camiseta Cyclon-T. Estos artículos son predominantemente blancos, no solo por razones estéticas, sino también para facilitar su reciclaje y minimizar el impacto ambiental del teñido.
Con Cyclon, la intención de On es posicionarse como un referente en la economía circular, manteniendo los materiales en circulación el mayor tiempo posible y reduciendo los residuos textiles, un problema ambiental crítico en la actualidad. Las zapatillas están fabricadas con materiales de origen biológico, muchos derivados de semillas de ricino, logrando porcentajes altos de reciclabilidad. Por ejemplo, el modelo Cloudneo cuenta con más del 50% de materiales biológicos y un 90% de componentes reciclables.
La empresa resalta que el valor no radica en la propiedad del producto, sino en la experiencia de uso. Los usuarios pueden correr con la última tecnología sin acumular objetos, garantizando que cada artículo regrese al ciclo productivo al finalizar su vida útil.
Sin embargo, el enfoque económico del servicio ha suscitado debates. Con una cuota anual de 359,40 euros, muchos se preguntan si realmente compensa. En tiendas, el precio de unas zapatillas de running puede variar desde 30 hasta más de 300 euros. Así, surge la pregunta: ¿con qué frecuencia se cambian realmente las zapatillas?
La entrenadora Raquel Rodríguez señala que unas zapatillas suelen durar entre 650 y 800 kilómetros. Para quienes entrenan para una maratón, esto se traduce en alrededor de tres meses de uso intensivo. En cambio, para muchos corredores aficionados que salen una o dos veces por semana, las zapatillas pueden durar más de un año, lo que hace que pagar 360 euros anuales no resulte atractivo en esos casos.
A pesar de ser pionera en su enfoque hacia el reciclaje, algunos expertos advierten que la circularidad no garantiza una sostenibilidad real por sí sola. La permanencia mínima y la imposibilidad de conservar el producto generan cuestionamientos acerca de si este modelo representa una verdadera revolución sostenible o simplemente un nuevo enfoque del capitalismo que convierte la moda deportiva en un artículo de lujo por suscripción.
Lo cierto es que el fenómeno de las zapatillas por suscripción indica un cambio en la mentalidad de los consumidores, que están cada vez más interesados en el uso en lugar de la propiedad. Esta tendencia podría acercarnos a un futuro donde no necesitemos poseer nada para sentirnos, al menos, un poco más felices.





























































































