El Gobierno Vasco ha aprobado en su reunión del martes la oferta de empleo público (OPE) correspondiente a este año, que contempla un total de 4.749 plazas destinadas a la Administración vasca y al sector público. La consejera María Ubarretxena fue la encargada de realizar este anuncio, subrayando que las convocatorias se irán sucediendo a lo largo de 2026.
Al ser consultada sobre el desarrollo de estas convocatorias, Ubarretxena evitó dar plazos específicos, aunque explicó que el próximo año se prevé un «goteo importante de procesos», ya que las ofertas se materializarán en 2026. Esta decisión refleja el compromiso del Ejecutivo de seguir fortaleciendo los servicios públicos y de crear empleos de calidad y estables en la administración, uno de los objetivos fundamentales de la legislatura.
En detalle, de las plazas ofertadas, 719 son para la Administración general, 2.433 para Osakidetza, 1.019 para Educación y 476 para Seguridad, incluidos los cuerpos de la Ertzaintza y servicios auxiliares del departamento correspondiente. Además, otras instituciones también recibirán plazas, como la AUKERAK-Agencia Vasca de Reinserción Social, que contará con 14, y EiTB-Euskal Irrati Telebista, que tendrá 8. También se incluyen 40 para la Sociedad Informática del Gobierno Vasco, EJIE, 9 para Vivienda y Suelo de Euskadi, VISESA, 10 para NEIKER, y 9 para la Orquesta de Euskadi, así como 12 para la Fundación HAZI.
La implementación de esta OPE se iniciará en los próximos meses, lo que permite al Gobierno Vasco avanzar en su agenda de mejora de los servicios públicos y en la creación de un empleo más estable para la ciudadanía. Este esfuerzo por consolidar un empleo de calidad es clave para mejorar la calidad de vida en la comunidad.
En resumen, la oferta de empleo público no solo busca cubrir posiciones vacantes, sino que es parte de un compromiso más amplio del Gobierno para ofrecer servicios públicos de calidad y adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad vasca. Con las convocatorias programadas para iniciar en 2026, se prevé que la creación de nuevas plazas tenga un impacto significativo en la mejora de los servicios y en la estabilidad laboral de los futuros empleados públicos.





























































































