El Bidasoa ha conseguido un importante triunfo en León, lo que supone un aliciente positivo para el equipo a la espera de la recuperación de jugadores lesionados. Durante el partido, el equipo dirigido por Álex Mozas mostró un dominio considerable, manteniendo una ventaja de hasta cinco goles en el marcador, aunque el final fue más reñido, concluyendo con un 28-30.
A pesar de las ausencias de cuatro jugadores clave, el Bidasoa logró una victoria crucial ante un rival directo en la lucha por Europa, lo que les permitirá mejorar su diferencia de goles tras el reciente empate en Artaleku. Este éxito se presenta como una buena noticia considerando que se preparan para enfrentar a uno de los clubes más reputados del balonmano europeo, el THW Kiel.
El encuentro contra el Kiel está programado para el martes en la pista de Artaleku a las 20:45 horas. Este equipo alemán cuenta en su historial con 23 títulos de Bundesliga, 13 Copas de Alemania, cuatro en la EHF European League y, lo más destacado, cuatro Copas de Europa, alcanzando la gloria en 2007, 2010, 2012 y 2020. Entre los clubes que han logrado el mismo reconocimiento se encuentran el Bidasoa, el Flensburg y el Montpellier.
A la expectativa de este partido, ya circula un llamamiento informal entre los aficionados para que acudan al evento vistiendo camisetas y bufandas amarillas, creando un ambiente festivo y de apoyo en Artaleku. Según Mozas, el equipo ha mostrado un buen rendimiento defensivo, describiendo la victoria en León como «muy trabajada e importante en una pista difícil», lo que refuerza la moral del equipo.
La segunda parte del partido en León complicó un poco el desarrollo, pero el Bidasoa supo mantener la calma y cerrar el encuentro con madurez, logrando dos puntos fundamentales que refuerzan su determinación de competir en todas las ligas. La próxima cita contra el THW Kiel promete ser un reto significativo, dado que el equipo alemán, que ha sido un competidor formidable desde su ingreso en la Champions League, también busca mejorar su posición en la Bundesliga.
El THW Kiel, que ha tenido un rendimiento irregular recientemente, se encuentra actualmente a seis puntos del líder de la Bundesliga, el Magdeburgo. Sin embargo, el equipo está decidido a alcanzar una plaza en la Champions y reforzar su estatus en el ámbito europeo. La plantilla, aunque joven, ha demostrado su capacidad para competir al más alto nivel, con jugadores como Mykola Bilyk y Bence Imre destacándose en sus últimos encuentros.
Este partido tiene un significado especial ya que el Bidasoa nunca ha perdido en Artaleku ante el Kiel. En sus dos enfrentamientos anteriores, en semifinales de la Champions en 1995 y 1996, el Bidasoa salió victorioso. Ambos equipos se han enfrentado en momentos críticos y la historia se repite, invitando a pensar que el Bidasoa puede volver a sorprender a su rival.
De cara al encuentro del martes, el Bidasoa se ha preparado intensamente después de su victoria en León, con un enfoque en su defensa y en mantener la cohesión del equipo. El ambiente en Artaleku será clave, dado que los aficionados jugarán un papel importante en la motivación del equipo para superar al THW Kiel y romper la marca de puntos en esta fase de la competición.
Además, el enfrentamiento simboliza no solo una batalla en el campo, sino también una ocasión para que el Bidasoa muestre su evolución y fortaleza ante uno de los grandes del balonmano. La afición espera con ansias poder celebrar una nueva victoria que consolide la reputación del Bidasoa en el panorama europeo.
La historia del Bidasoa y su rivalidad con equipos de renombre como el Kiel subraya la importancia de este tipo de encuentros, donde cada partido puede alterar el curso de la temporada. Con la mirada puesta en el futuro, el Bidasoa aspira a seguir avanzando en la competición y a llevar el balonmano guipuzcoano a nuevas alturas.




























































































