El lehendakari Imanol Pradales ha abordado las inquietudes planteadas por EH Bildu en relación al futuro de Ayesa durante un pleno del Parlamento de Gasteiz, celebrado este viernes. En su intervención, Pradales confirmó que la sede de la empresa se mantendrá en Donostia, tal como ocurrió anteriormente con su matriz, Ibermática, antes de su pérdida y posterior recuperación.
El lehendakari subrayó que esta decisión ha sido acordada por los accionistas, aunque la operación aún no se encuentra completamente cerrada. Esta afirmación fue realizada en respuesta a una pregunta del portavoz de EH Bildu, Pello Otxandiano, quien había expresado sus dudas sobre la ubicación de la sede y la participación del Gobierno Vasco en la operación de compra, que también involucra a entidades como Kutxabank y las fundaciones BBK y Vital, pero no a la fundación Kutxa de Gipuzkoa.
Pradales reiteró su compromiso con que Ayesa, que se desarrolló en San Sebastián, mantenga su sede en Donostia. “No jugaré al enfrentamiento entre territorios vascos, soy el lehendakari de Euskadi y defenderé siempre el conjunto de este país. Lo que importa es que dispondremos de una empresa vasca clave en el sector digital, liderada por un consorcio local”, afirmó Pradales.
Sin embargo, Otxandiano hizo hincapié en que esta operación es de gran envergadura, destacando la inversión de 40 millones de euros por parte de Lakua. Criticó la falta de liderazgo del lehendakari para proporcionar “certezas” sobre la viabilidad del proyecto estratégico. Además, resaltó que es “difícil de entender” las discrepancias existentes entre los socios PNV y PSE sobre la sede y otros aspectos del proyecto.
El portavoz de EH Bildu también señaló que esta no es la única ocasión en que se han manifestado desacuerdos en temas industriales, refiriéndose a situaciones similares en Tubos Reunidos y el Puerto de Pasaia. En esta línea, consideró urgente la creación de un Consejo Vasco de la Industria que permita unificar criterios en materia industrial y realizar debates de forma más “equilibrada y pausada”, evitando enfrentamientos públicos y groseros.
La discusión sobre el futuro de Ayesa es significativa no solo por su impacto en el sector tecnológico, sino también por las implicaciones políticas que conlleva. Este tipo de operaciones suelen reflejar las tensiones entre los diferentes partidos en el ámbito de la gestión industrial y regional. El enfoque del Gobierno Vasco ante este caso podría marcar un precedente en la forma en que se abordan futuras colaboraciones en el sector privado, especialmente en un contexto donde la industria digital cobra cada vez más relevancia.
En resumen, el anuncio de Pradales sobre la permanencia de Ayesa en Donostia y la inversión de Lakua son pasos importantes en el fortalecimiento de la industria vasca. Sin embargo, las tensiones políticas que han surgido en torno a esta operación ponen de manifiesto la necesidad de un liderazgo claro y una estrategia coherente que garantice la viabilidad de este tipo de proyectos en el futuro.




























































































