El Irudek Bidasoa Irun ha logrado una victoria significativa en su visita al Abanca Ademar León, con un marcador de 28-30. Este triunfo es especialmente valioso, no solo por la gran actuación del equipo, sino porque se ha conseguido frente a un rival directo en la lucha por los puestos de arriba, reduciendo la distancia a tres puntos y mejorando el average.
En un calendario lleno de partidos, el equipo irundarra no ha tenido tiempo para celebrar las victorias ni lamentar las derrotas recientes, como la sufrida ante el Montpellier, donde encajaron 38 goles. Sin embargo, bajo la dirección de Alex Mozas, el Irudek Bidasoa demostró su calidad en una primera mitad soberbia, logrando mantener al Ademar en un marcador bajo, con solo 28 goles en contra, el menor en sus desplazamientos este año. Este resultado en León se presenta como un hito, dado que, en sus últimas cuatro visitas a este complicado terreno, solo había conseguido un punto.
El partido comenzó con un 1-0 que fue un simple espejismo, ya que el Irudek Bidasoa, apoyado en la destacada actuación de Leo Maciel, supo mantener el control del juego desde el principio. Mario Nevado anotó los tres primeros goles, y después de un tiempo muerto local, la distancia se amplió a 1-5, mostrando una clara ventaja en el marcador.
En la primera parte, el Irudek Bidasoa se mostró sólido, llegando al descanso con un resultado de 12-17. Aunque el Ademar León intentó acercarse en el marcador, el equipo irundarra logró mantener la ventaja. La felicidad en el bando bidasotarra se mantuvo hasta un 14-20, pero era previsible una reacción del Ademar, que también busca posiciones en la zona europea. En la primera vuelta, el Ademar había sido un rival complicado, empatando en Artaleku y logrando resultados positivos ante otros equipos punteros.
A medida que transcurría la segunda mitad, el Ademar comenzó a reducir la diferencia en el marcador, hasta lograr el primer empate a 22, lo que dio inicio a una nueva fase del partido. A partir de allí, se sucedieron las ventajas mínimas para ambos equipos hasta que se llegó a un 27-28 en los últimos compases. En momentos críticos, Jakub Skrzyniarz se erigió como un factor decisivo al detener dos ataques consecutivos del equipo local, lo cual permitió al Irudek Bidasoa mantenerse a flote en ese tramo final.
La estrategia del equipo se vio reforzada por un periodo en el que jugó con dos hombres menos, logrando sortear la presión del Ademar que, en ese tiempo, solo tuvo una oportunidad para adelantarse en el marcador. Con una serie de buenas decisiones en el tramo final, el Irudek Bidasoa Irun finalizó el partido con un resultado de 28-30, lo que no solo brinda una victoria de gran valor, sino que también infunde moral al equipo de cara a su próximo encuentro contra el Kiel, que llega con una racha de victorias.
Esta victoria también subraya la importancia del trabajo en equipo y la resistencia del Irudek Bidasoa Irun en un contexto competitivo cada vez más exigente. Con su próximo desafío a la vista, el equipo buscará mantener la inercia positiva y continuar su asalto a los puestos más altos de la clasificación.





























































































