La Real Sociedad no pudo llevarse la victoria en su encuentro frente al Oviedo, que finalizó en empate 3-3, un resultado que dejó insatisfecho al técnico del equipo, Pellegrino Matarazzo. Tras el partido, Matarazzo expresó su descontento, señalando que el equipo tiene mucho que mejorar. Afirmó que la primera mitad fue problemática, con los jugadores mostrando una falta de energía. A pesar de ir perdiendo 0-2 en un momento dado, el equipo mostró carácter para igualar el marcador, aunque el entrenador reconoció que la actuación durante los primeros 60 minutos no fue la mejor.
Uno de los aspectos negativos del encuentro fue la defensa, ya que la Real encajó los tres goles tras saques de esquina. Matarazzo manifestó su preocupación, indicando que “algo no está bien” en la defensa del equipo. También admitió que no han sabido manejar correctamente las jugadas ensayadas y los balones largos del adversario.
El árbitro del partido también fue objeto de críticas por parte del técnico. Matarazzo afirmó que el colegiado no tuvo su mejor actuación, resaltando que la expulsión de Bailly sobre Oyarzabal era “clara”. Sin embargo, el entrenador también reflexionó sobre la naturaleza del arbitraje, sugiriendo que, al igual que los delanteros, los árbitros pueden tener días buenos y malos.
Un nombre que destacó en el partido fue el de Orri Óskarsson, quien se convirtió en un revulsivo al marcar dos goles tras ingresar desde el banquillo. Matarazzo elogió su contribución, señalando que “es increíble lo que nos aporta cuando entra desde el banquillo”, y anticipó que no tardará en estar listo para ser titular.
El partido también dejó una mala noticia: la lesión de Álvaro Odriozola. El técnico confirmó que el lateral donostiarra “no está bien”, aunque prefirió no dar más detalles hasta que se realicen las pruebas médicas pertinentes. Aun así, Matarazzo consideró que la ausencia de Odriozola será “una gran pérdida” para el equipo.
El próximo encuentro de la Real es crucial para encauzar la temporada, y tanto el cuerpo técnico como los jugadores deberán trabajar para mejorar su rendimiento en el terreno de juego. La situación actual del equipo exige una rápida adaptación y un compromiso renovado para encarar los desafíos venideros.





























































































