EH Bildu ha presentado una serie de propuestas para hacer frente a la creciente preocupación de la ciudadanía en Donostia: la escasez de vivienda. Durante una rueda de prensa, Juan Karlos Izagirre, portavoz del partido, acompañado por los concejales Garbiñe Alkiza y Ricardo Burutaran, defendió la necesidad de «crecer hacia dentro» sin expandir más el suelo urbano. La intención es favorecer la coexistencia de viviendas y actividades económicas, garantizando un equilibrio entre los diferentes barrios de la ciudad.
En su presentación, los miembros de EH Bildu subrayaron que, aunque desde 1986 la cantidad de viviendas en Donostia ha aumentado un 46%, solo un 4% de este parque habitacional cuenta con algún tipo de protección permanente. Esto es especialmente preocupante, dado que los precios de la vivienda han alcanzado máximos históricos, situándose en 6.107 euros por metro cuadrado. La falta de un plan claro ha llevado a que el Gobierno municipal siga aplicando modificaciones puntuales al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente desde 2010.
Las propuestas de EH Bildu se centran en cuatro ejes clave. En primer lugar, plantean el principio de «no ocupar más suelo», lo que implica desarrollar propuestas de protección ambiental y ordenación del territorio. Se propone la desclasificación de Antondegi para convertirlo en un área natural protegida, con el objetivo de preservar su función como pulmón verde de la ciudad.
En segundo lugar, la coalición aboga por la intervención en propiedades existentes y la recuperación de espacios degradados. Esto incluye la incorporación al mercado de alquiler de viviendas vacías y la conversión de inmuebles con usos no residenciales. Se estima que estas acciones podrían generar entre 5.000 y 7.000 viviendas, lo cual podría ser un alivio ante la crisis habitacional.
Por otro lado, EH Bildu propone fomentar la mixtura de usos en la ciudad, superando la tradicional separación entre zonas residenciales y áreas de actividad económica. Este enfoque busca impulsar actividades económicas en barrios residenciales y viceversa, promoviendo un desarrollo urbano más dinámico y viable.
El último eje de sus propuestas se centra en preservar el equilibrio entre barrios. Desde el partido, consideran que el modelo urbano actual ha producido desigualdades en términos de servicios y dotaciones. Por ello, proponen un análisis integral de Donostia, con el fin de identificar las asimetrías y diseñar políticas adaptadas a las características de cada zona.
En conjunto, las iniciativas presentadas sumarían hasta 8.271 viviendas proyectadas, aunque esto no incluye los posibles desarrollos derivados de la reconversión de áreas estratégicas como la variante GI-20. Todas estas propuestas están orientadas a maximizar la vivienda protegida y a crear barrios vivos mediante la mejora de servicios y la participación activa de los vecinos en el diseño de las políticas urbanas.
La respuesta del Gobierno municipal y el desarrollo real de estas propuestas será crucial para abordar la crisis de vivienda que afecta a Donostia. En un momento en que la oferta de vivienda se muestra insuficiente, las propuestas de EH Bildu podrían marcar un rumbo nuevo hacia un crecimiento más sostenible y equilibrado.































































































