El pasado sábado, el equipo de atletismo de la Real Sociedad logró un hecho sin precedentes al conquistar el título de la Copa Joma, anteriormente conocida como Copa del Rey, en un evento celebrado en Valencia. Este triunfo, que representa el segundo galardón en la historia del club, no se repetía desde 1967, cuando se alzaron con el título liguero. El presidente de la sección, Miguel Larrinaga, junto al gerente Itoitz Rodríguez, calificaron este logro como “histórico”, subrayando su importancia para posicionar al equipo en el mapa del atletismo tanto a nivel estatal como internacional.
Larrinaga destacó que “ganar una Copa de clubes no es nada fácil”, enfatizando que solo cinco equipos han conseguido el doblete de Copa y Liga, lo que sitúa a la Real Sociedad en una categoría muy selecta. Este éxito, 58 años después del último gran triunfo, refleja la “dureza” de la competición en el ámbito nacional.
La Copa Joma es reconocida como una de las competiciones más exigentes del calendario invernal estatal. Rodríguez señaló que la estructura de la Copa la hace más accesible, ya que cuenta con menos pruebas, y resaltó la fortaleza del equipo en las competiciones de interior. A pesar de ello, el gran esfuerzo colectivo del equipo fue lo que realmente marcó la diferencia.
“Nos dimos cuenta de que la podíamos ganar, fue muy emocionante incluso antes de finalizar la prueba”, comentó Larrinaga. Inesperadamente, el equipo comenzó a vislumbrar una victoria cuando notaron que sus competidores, el Playas de Castellón, fallaron en algunas pruebas. Esto permitió a la Real Sociedad acercarse con determinación a la meta, algo que Larrinaga describió como un momento crucial en el que la presión se tornó palpable, especialmente durante la última prueba: la carrera de relevos.
“Íbamos sin mucha presión hasta que percibimos que la victoria era posible. En los relevos, si el testigo se cae, ya no sumas puntos, por lo que había que hacerlo bien”, explicó el presidente, quien también reveló que la atmósfera era de gran tensión, similar a una película. La alineación para el 4×400, compuesta por Ibai Serrano, Adrián Rocandio, Nacho Sáez y Beñat Miquelarena, era considerada la mejor y contaba con una ventaja de 3 o 4 puntos, lo que generó algo de nerviosismo entre los atletas.
La victoria significó “pura alegría” para el equipo, una celebración que representó “todo el trabajo y esfuerzo” invertido a lo largo de los años, según indicó Rodríguez. A lo largo del año pasado, el equipo había logrado podium en ambas competiciones, lo que destaca la calidad de su plantilla, compuesta en gran parte por 11 guipuzcoanos. Este triunfo les otorgará además el honor de realizar el saque de honor en el encuentro liguero contra el Oviedo, un momento que compartirán con su afición.
Rodríguez subrayó que este reconocimiento es esencial para “llegar a más gente”. La Real Sociedad cuenta con una escuela de 500 chavales, la más grande de Gipuzkoa, y ganar títulos ayuda a atraer más interés hacia el atletismo. “El hecho de ser Real Sociedad tiene mucho tirón, y ganar títulos hace que la gente se entere de que estamos aquí, y que se enganchen al atletismo”, añadió Larrinaga.
El amor por el atletismo es algo que se respira en la Real Sociedad, especialmente entre los más jóvenes. Según Rodríguez, “hay más solicitudes de niños pequeños para apuntarse”, lo que refleja el creciente interés, sobre todo en categorías base. Aunque la sección se centra principalmente en la élite, este aumento en la participación es un indicativo de que se está trabajando bien.
En el horizonte, la Real Sociedad se prepara para los Campeonatos absolutos de España, una competición más individual en la que cada atleta buscará su medalla y su marca personal. Larrinaga resaltó que, aunque el enfoque está en los logros individuales, el esfuerzo colectivo del cuerpo técnico, que incluye a Asier San Sebastián, Martín de la Fuente e Íñigo Labat, ha sido fundamental para alcanzar el éxito reciente.
La Real Sociedad ha demostrado que la perseverancia y el trabajo en equipo son clave para lograr metas significativas. Este reciente triunfo no solo refleja su esfuerzo, sino que también sienta las bases para un futuro prometedor en el atletismo español.































































































