La Ertzaintza sigue investigando la muerte de un joven cuyo cuerpo fue encontrado completamente calcinado en una chabola en el barrio de Añorga, en Donostia. El descubrimiento ocurrió el 31 de enero, aunque los resultados forenses indican que el fallecido llevaba varias semanas muerto al momento de ser hallado.
El cadáver presentaba quemaduras extensas, lo que dificultó su identificación y complicó el análisis de las circunstancias del incidente. Según fuentes policiales, citadas por el Diario Vasco, el estado de deterioro del cuerpo sugiere que el incendio tuvo lugar tiempo atrás sin que hubiese sido detectado por nadie. El joven, que tenía alrededor de 30 años, residía en la chabola, que se encontraba en una zona de matorral cercana a las vías del tren.
La investigación ha descartado hasta ahora la participación de terceras personas en este suceso. Según los primeros indicios, se cree que el fuego se originó de manera accidental, aunque las pesquisas continúan para esclarecer el origen preciso del incendio. Los agentes han recogido muestras en el lugar y analizan materiales que podrían haber servido como acelerantes, aunque hasta el momento no se ha encontrado evidencia que sugiera que el incendio fue intencionado.
La ubicación de la chabola, en un área poco transitada, podría explicar por qué el fuego no fue detectado de inmediato. Algunos vecinos han indicado que, aunque eran conscientes de que personas sin hogar hacían uso de estas estructuras improvisadas, no habían observado humo ni llamas cuando se presume que ocurrió el fuego.
El informe forense resalta que la muerte del joven se produjo mucho antes de que su cuerpo fuera encontrado, lo que complica la reconstrucción de los eventos. Las quemaduras eran tan severas que los especialistas han requerido pruebas adicionales para poder avanzar en su identificación y determinar si existían lesiones por causas ajenas al incendio.
La situación ha causado conmoción en la comunidad local, donde la preocupación por la seguridad de las personas sin hogar se hace evidente. La chabola era una de las muchas que existen en la zona, utilizadas por aquellos que no cuentan con un hogar estable. La Ertzaintza, a medida que avanza la investigación, está centrada en recopilar todos los elementos posibles que puedan ayudar a esclarecer las circunstancias de este trágico suceso y entender mejor cómo se puede prevenir que ocurran incidentes similares en el futuro.
Con esta investigación, las autoridades buscan no solo aclarar lo sucedido, sino también abordar el problema más amplio de la falta de vivienda y las condiciones en las que viven algunas personas en la región. La necesidad de implementar medidas adecuadas de apoyo social y de seguridad se convierte en un tema urgente que merece atención y acción por parte de las instituciones competentes.
































































































