El lehendakari Imanol Pradales ha confirmado que la sede de Ayesa se trasladará nuevamente a San Sebastián. Este anuncio se realizó durante el pleno de control en el Parlamento Vasco, donde Pradales destacó que dicha decisión ha sido acordada por todos los accionistas involucrados en la operación. Este movimiento abre la posibilidad de que Kutxa Fundazioa reconsidere su postura y participe en la compra de la empresa tecnológica, la cual está liderada por el Gobierno Vasco.
La reconsideración por parte de Kutxa Fundazioa podría surgir tras una nueva votación de su patronato, que se llevará a cabo antes de que finalice el mandato actual de los patronos de la entidad financiera guipuzcoana. La próxima semana está prevista una reunión del órgano de gobierno, aunque actualmente el asunto de Ayesa no está en la agenda. Pradales indicó que «Ayesa Euskadi nació y se desarrolló en San Sebastián y, por tanto, creemos que su sede debe continuar en Donostia», aunque también subrayó la necesidad de prudencia, ya que la compra aún no se ha concretado de manera «definitiva».
Con este anuncio, que fue afinado en una reunión con la diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, el lehendakari busca cerrar el debate para evitar que se complica una operación que ha revelado tensiones entre el GBB y el PNV, especialmente con las elecciones a la vista. Las diferencias se hicieron evidentes tras la decisión de Kutxa Fundazioa de no participar en el proyecto, lo que resultó en una votación en diciembre, donde los patronos alineados con el PNV y Podemos prevalecieron sobre los del PSE y EH Bildu. Kutxa había rechazado la operación liderada por el Gobierno Vasco, junto a la Fundación BBK, el fondo Indar y la tecnológica Teknei, valorada en 480 millones de euros.
El acto del lehendakari es significativo, ya que podría impulsar al PNV de Gipuzkoa a reconsiderar su rechazo a la entrada de Kutxa en Ayesa. Según fuentes cercanas al proceso, Pradales está ofreciendo una salida a sus compañeros guipuzcoanos para que evalúen su negativa. En este momento, la responsabilidad recae en el GBB, tras las declaraciones del lehendakari y del presidente del EBB.
Hace unos días, Aitor Esteban, líder del PNV, mencionó que aún hay «opciones» para que Kutxa Fundazioa se una al proyecto. En una entrevista reciente, dejó claro que todavía hay tiempo para que la fundación reconsidere su postura, señalando que puede haber información del informe que justificó el rechazo del GBB que no se ha hecho pública y que podría influir en la decisión de los jeltzales guipuzcoanos. Aunque el anuncio sobre la sede es un nuevo factor en la mesa, sigue siendo incierto si será suficiente para cambiar la oposición del GBB.
Los miembros del PNV en Gipuzkoa han argumentado que el rechazo se basa en razones técnicas y financieras, señalando que la compra no se alineaba con las previsiones del plan estratégico de la fundación. Además, indicaron que un informe interno consideraba que la relación entre negocio, riesgo y retorno no justificaba la inversión. Esteban también recordó que otros territorios han hecho sus aportaciones y que esto debe tenerse en cuenta en el futuro.
En esta línea, Pradales enfatizó que Ayesa tiene «otras actividades y negocios que operan en otras geografías», reiterando la necesidad de atraer aquellas que refuercen el centro de decisión en el País Vasco. La importancia de esta operación radica en su potencial impacto positivo no solo en Gipuzkoa, sino también en Bizkaia y Álava, lo que resalta la interconexión entre los distintos territorios.
































































































