La llegada de Uber a Donostia ha generado reacciones mixtas entre las instituciones de Gipuzkoa. A mediados de esta semana, la noticia del despliegue de la multinacional de vehículos de transporte con conductor (VTC) sorprendió a muchos, pero ahora tanto el Ayuntamiento de Donostia como la Diputación Foral han indicado que consideran a Uber un nuevo actor en el ámbito de la movilidad urbana. El alcalde, Jon Insausti, ha afirmado que la empresa operará en la ciudad, aunque ha subrayado la importancia de que todos los operadores se ajusten a las mismas normativas.
Insausti expresó su deseo de que «las mismas reglas deben aplicarse a todos los operadores. La competencia solo puede ser justa si se desarrolla en igualdad de condiciones y dentro de un marco normativo claro y exigente». Este comentario refleja la preocupación por cómo la introducción de nuevos servicios de transporte puede afectar a los operadores tradicionales, como los taxistas, que ya están mostrando inquietudes sobre esta nueva competencia en el sector.
El consistorio ha enmarcado la llegada de Uber dentro de un «proceso de cambio» que está transformando la movilidad en las ciudades. Insausti comentó que «nuevas plataformas y nuevos modelos de prestación de servicios forman ya parte de nuestro día a día y, como ciudad, no podemos mirar hacia otro lado ante esa realidad». Por lo tanto, Uber se suma al ecosistema de movilidad en Donostia y en toda Gipuzkoa, lo que plantea la necesidad de gestionar esta situación con responsabilidad y serenidad, siempre priorizando el bienestar de los ciudadanos.
El alcalde ha enfatizado que la prioridad debe ser «garantizar que la ciudadanía disponga del mejor servicio posible de transporte de personas. Un servicio seguro, de calidad, accesible y eficiente». Con este objetivo, el Ayuntamiento ha comenzado a dialogar tanto con el sector del taxi como con representantes de Uber, con la intención de avanzar en la regulación de este nuevo modelo de transporte. «Escuchar, dialogar y conocer de primera mano las posiciones de todas las partes es fundamental para avanzar con rigor», aseguró Insausti.
En este contexto, la diputada foral de Movilidad, Azahara Domínguez, también ha pedido «prudencia» ante la implantación de Uber, que está utilizando licencias procedentes de Bizkaia. Domínguez ha informado que los servicios jurídicos de la Diputación están analizando la «viabilidad legal» de que Uber opere en Gipuzkoa. La diputada ha anunciado su intención de comparecer en las Juntas Generales para ofrecer un informe más detallado sobre el análisis en curso.
La fecha de esta comparecencia aún no ha sido anunciada, pero Domínguez ha indicado su deseo de abordar el tema «con más certeza» en el futuro, optando por un enfoque de «prudencia» en este momento. Esta situación pone de relieve la necesidad de que las administraciones trabajen conjuntamente para establecer un marco que regule la actividad de estas nuevas plataformas, garantizando una competencia justa y equitativa.
El alcalde ha destacado que Donostia es una ciudad que «cree en las alianzas y en el acuerdo». Insausti se ha mostrado partidario de resolver los conflictos a través del diálogo, evitando la confrontación y la judicialización de los problemas. «Ese es el camino que seguiremos para afrontar esta nueva etapa y para seguir construyendo una movilidad al servicio de la ciudadanía», concluyó.
En un momento en que coexisten diversas realidades en el ámbito del empleo y los servicios, es fundamental gestionar adecuadamente la llegada de nuevos actores como Uber, estableciendo marcos claros y equilibrados. La situación actual requiere un enfoque proactivo y colaborativo entre todas las partes involucradas para que la movilidad en Gipuzkoa se adapte a las necesidades de la población, garantizando al mismo tiempo la calidad y la seguridad en el transporte.
































































































