El pasado viernes, un grupo de profesionales médicos se concentró en Donostia para reivindicar un estatuto marco propio para la profesión médica y facultativa. La movilización tuvo lugar en un contexto de creciente descontento laboral, donde los facultativos exigen ser parte activa en la negociación de sus condiciones laborales con las administraciones.
Entre las demandas más relevantes del colectivo, resaltan la necesidad de establecer una jornada máxima de 35 horas semanales en horario ordinario. Además, solicitan que el tiempo que supere este límite sea considerado como horas extraordinarias, con la condición de que su realización sea voluntaria y retribuida. Estas exigencias apuntan a mejorar las condiciones de trabajo y, por ende, la calidad del servicio asistencial proporcionado.
La protesta forma parte de un paro indefinido que ha sido impulsado por varias organizaciones médicas a nivel estatal, con la intención de llevar a cabo semanas de huelga periódicas hasta el mes de junio. Este paro tiene como objetivo fundamental la modificación del estatuto que regula las condiciones laborales del personal sanitario. Según los representantes del colectivo, su participación en las mesas de negociación es limitada en comparación con otros sectores sanitarios, lo que ha motivado esta movilización.
Uno de los aspectos centrales de la manifestación fue la demanda de un mayor peso del personal médico en las mesas de negociación. Los médicos expresaron su deseo de «poder hablar en primera persona» sobre sus condiciones laborales, las cuales consideran que tienen características específicas que las diferencian de otros profesionales del sector salud. La carga de trabajo elevada y la necesidad de asegurar tiempos adecuados para el descanso son factores que se vinculan directamente con el bienestar profesional y la calidad asistencial.
El entorno de la movilización refleja una creciente preocupación entre los facultativos por las condiciones bajo las que ejercen su labor. El apoyo de la comunidad médica y de otros sectores puede ser vital para presionar a las autoridades y alcanzar un acuerdo que satisfaga las necesidades del colectivo. La situación en el sector salud es un tema crítico que afecta no solo a los profesionales, sino también a la atención que reciben los pacientes.
Con estas acciones, los médicos buscan no solo mejorar sus condiciones laborales, sino también garantizar un servicio de salud de calidad para la población. La respuesta de las administraciones y su disposición para escuchar y negociar con los profesionales será determinante en el futuro del sector sanitario en Gipuzkoa y más allá. La movilización es un recordatorio de que el bienestar de los médicos repercute directamente en la atención que se brinda al ciudadano.

































































































