El Gobierno Vasco ha incorporado recientemente un total de 31 obras de 21 artistas al programa Colección Compartida, destinando para ello una inversión de 300.482 euros, lo que representa un aumento del 50% en comparación con ediciones anteriores. Esta decisión refleja un compromiso por mantener un equilibrio en la representación y la inversión, garantizando paridad tanto en el número de artistas como en los recursos asignados.
Desde el año 2020, el Gobierno ha adquirido un total de 205 obras de creadores vascos, las cuales ahora forman parte del patrimonio público, enriqueciendo así la oferta cultural y artística de la comunidad. La selección de estas obras se ha llevado a cabo por un comité que incluye a instituciones como Artium Museoa, el Museo de Arte Contemporáneo del País Vasco, el Museo de Bellas Artes de Bilbao y Tabakalera, el Centro Internacional de Cultura Contemporánea. Este panel ha evaluado obras que abarcan diversas disciplinas, incluyendo pintura, escultura, instalaciones, fotografía y audiovisual.
Entre los artistas cuyos trabajos han sido seleccionados se encuentran nombres destacados como Mikel Eskauriaza, Gema Intxausti, Manu Muniategiandikoetxea y Susana Talayero. Otros artistas incluyen a Amaya Suberviola, Gustavo Almarcha, Izaro Ieregi y Gabriela Kraviez, así como a Usoa Fullaondo, Xabier Morrás, Mar de Dios, Diego Matxinbarrena, Idoia Leache, Imanol Marrodán, Miren Doiz, María Luisa Fernández, Ángel Bados, José Ramón Amondarain, Lara Almarcegui, Estanis Comella y Francisco Ruiz de Infante.
La inclusión de estas obras no solo realza la riqueza cultural del País Vasco, sino que también contribuye a la visibilidad de los artistas locales en un contexto más amplio. El esfuerzo del Gobierno se enmarca dentro de una estrategia para poner en valor el arte contemporáneo, al mismo tiempo que se promueve un acceso más igualitario a la cultura. A través de estas adquisiciones, se busca no solo preservar, sino también dinamizar el patrimonio artístico de la región.
La iniciativa del Gobierno Vasco pone de relieve la importancia de la inversión en cultura como un pilar fundamental para el desarrollo socioeconómico de la comunidad. En tiempos en los que la cultura enfrenta retos significativos, es esencial que las instituciones sigan apostando por el talento local y por proyectos que fomenten la creatividad. Esta nueva incorporación a la Colección Compartida es un claro ejemplo de cómo la cultura puede ser un motor de cambio y cohesión social.
Con este impulso, el Gobierno Vasco no solo está apoyando a los artistas vascos, sino que también está creando una plataforma para que su obra sea reconocida y disfrutada por un público más amplio. A medida que se avanza en la creación de un patrimonio cultural diverso, se establece un legado que beneficiará a futuras generaciones y consolidará la identidad cultural de Euskadi.































































































