Uber ha comenzado a operar en Donostia, introduciendo una flota de 30 vehículos eléctricos bajo licencias obtenidas en Bizkaia. Esta expansión se produce tras su funcionamiento exitoso en Bilbao, donde inició su actividad en 2019, y ahora está presente en dos de las capitales vascas, reforzando así su presencia en el País Vasco.
Desde este miércoles, los usuarios de Donostia pueden acceder a los servicios de la plataforma estadounidense, que utiliza licencias de VTC autorizadas por la Diputación Foral de Bizkaia. Estas licencias están habilitadas para operar en todo el territorio vasco, siguiendo las normativas establecidas. Este modelo de negocio permite a Uber ofrecer sus servicios a una clientela que busca alternativas en el transporte urbano.
Es pertinente señalar que el Gobierno Vasco es el encargado de regular las condiciones bajo las cuales operan los servicios de VTC en la comunidad, lo que implica que las autorizaciones no son otorgadas ni limitadas por los ayuntamientos locales. Este aspecto es crucial para entender cómo las empresas de transporte, como Uber, pueden operar en diferentes áreas de Euskadi.
En Álava, la situación es un tanto diferente. A pesar de que el número de licencias VTC ha crecido significativamente en los últimos años, contabilizando cerca de 130 autorizaciones, la mayoría de estas están asociadas a empresas locales en lugar de a plataformas grandes como Uber o Cabify. Estas empresas suelen ofrecer servicios de transporte concertados, dirigidos a clientes que requieren un servicio específico y con precios cerrados.
La regulación actual de los VTC en Euskadi se basa en el Decreto 200/2019, aunque algunas restricciones relevantes, como la obligación de precontratación de 30 minutos, fueron eliminadas por el Tribunal Supremo en 2023. Esto ha dado lugar a una mayor flexibilidad para los VTC en comparación con el sector del taxi, aunque aún tienen limitaciones en cuanto a la búsqueda activa de clientes en la vía pública.
En el contexto de los taxis, una licencia puede costar entre 50.000 y más de 150.000 euros, dependiendo del mercado local. Por ejemplo, en Vitoria-Gasteiz hay actualmente 194 licencias de taxi, que han permanecido estables desde 2007. Los taxistas en esta área operan como autónomos, lo que significa que han adquirido sus licencias directamente y no pueden emplear a otros conductores, de acuerdo con la Ley Vasca del Taxi.
Con la llegada de Uber, se abre un nuevo capítulo en la movilidad urbana de Donostia, ofreciendo a los ciudadanos más opciones de transporte. Este desarrollo podría tener implicaciones significativas para el sector del taxi y para las empresas de transporte tradicionales, que deben adaptarse a un mercado cada vez más competitivo. A medida que la empresa se establece en la ciudad, será interesante observar cómo reacciona la comunidad y qué cambios se impulsan en la regulación del transporte en la región.































































































