La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, ha afirmado que no se llevará a cabo la transferencia de la gestión de los aeropuertos y puertos vascos a la comunidad autónoma de Euskadi. Esta decisión se enmarca dentro de las negociaciones entre el Ejecutivo central y el autonómico, donde se han planteado diversas peticiones en torno a la gestión de estas infraestructuras. En una reciente entrevista en el programa ‘La Ventana Euskadi’, Garmendia se mostró firme en su postura, destacando la importancia de mantener el puerto de Pasaia bajo la categoría de interés general, ya que esto es crucial para su competitividad y futuro.
La delegada subrayó que, si se retirara esta consideración, se “degradaría” la infraestructura de Gipuzkoa, limitando su capacidad de inversión, a pesar de su relevancia económica y logística. Según Garmendia, el respaldo estatal es fundamental para fortalecer la competitividad del puerto y asegurar su función estratégica en el sistema portuario nacional.
En cuanto a la situación de los aeropuertos vascos, Garmendia explicó que las negociaciones entre las dos administraciones siguen en curso. Sin embargo, reconoció que el modelo de gestión de AENA complica la posibilidad de una transferencia total. Pese a ello, ha manifestado que es factible encontrar acuerdos que permitan al Gobierno Vasco una participación más activa en la toma de decisiones, especialmente en áreas como la conectividad, la coordinación de rutas o las inversiones necesarias.
Desavenencias políticas y retos en la gestión
Las discrepancias recientes entre el PNV y el PSE han sido atribuidas por Garmendia al enfoque del PNV en las negociaciones sobre las transferencias. La delegada mencionó que en ocasiones los nacionalistas parecen actuar “como si estuvieran solos” en el seno del Gobierno Vasco, a pesar de que se trata de un Ejecutivo de coalición. A pesar de los acuerdos programáticos existentes, las diferencias emergen cuando se discuten temas que no están previamente consensuados.
Garmendia enfatizó la importancia de fortalecer la confianza entre los socios de gobierno y de trabajar en beneficio del interés general. Esta reflexión se produce en un contexto donde las negociaciones sobre las transferencias continúan abiertas, con el Gobierno central manteniendo su rechazo a la cesión de puertos y aeropuertos, aunque está dispuesto a explorar fórmulas que faciliten la participación del Gobierno Vasco en decisiones relevantes.
La situación actual resalta la complejidad de las relaciones entre las distintas administraciones. A medida que se desarrollan las negociaciones, se espera que la necesidad de colaboración y entendimiento se convierta en una prioridad para asegurar que las infraestructuras de Gipuzkoa sigan siendo competitivas y eficaces en su funcionamiento, garantizando así su papel en el crecimiento económico de la región.































































































