El Gobierno Vasco ha propuesto una enmienda al decreto de regularización extraordinaria de migrantes, incorporando el euskera como un factor relevante para la renovación de la residencia. Este enfoque busca fomentar una «mejor y mayor integración y, por tanto, mejor y mayor cohesión social» entre los migrantes en el territorio.
La iniciativa fue revelada por la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, durante una rueda de prensa en Vitoria-Gasteiz. En esta ocasión, también se presentó la colección de obras adquiridas en el marco de la iniciativa Colección Compartida, en el Artium, en colaboración con varias instituciones museísticas de artes plásticas de Euskadi.
Durante las preguntas de los medios, Bengoetxea destacó que considera «adecuado» que la Generalitat haya planteado una enmienda similar en relación al lenguaje, sugiriendo que el conocimiento del catalán debería tenerse en cuenta en la primera renovación de la residencia de migrantes. Con esto, se busca integrar la lengua como un elemento clave que favorezca la cohesión social y el sentido de pertenencia.
En este contexto, la consejera confirmó que el Gobierno Vasco también está trabajando en una propuesta similar. «Esto lo hacemos, primero, porque ponemos en valor la lengua como herramienta para esa cohesión, que ya hemos detectado para ese proyecto o esa estrategia de país que el Gobierno tiene en marcha, que es ‘Jauzia gara'», afirmó Bengoetxea.
Asimismo, detalló que esta cuestión se integrará en un capítulo específico dentro del próximo Plan de Migración, que se desarrollará a través del Departamento de Bienestar. Este plan se llevará a cabo en cooperación con otros departamentos, especialmente con Educación y Política Lingüística, así como con otras instituciones y actores relacionados con los flujos migratorios.
La consejera también comentó sobre la naturaleza «excepcional» de la regularización prevista, enfatizando que el Ejecutivo vasco está más preocupado por aspectos «estructurales y cotidianos». «Como Gobierno, hemos dejado claro en numerosas ocasiones que lo que demandamos en nuestra relación bilateral con el Estado son respuestas estructurales», subrayó.
Ibone Bengoetxea manifestó que el Gobierno Vasco ha trasladado al Gobierno español una propuesta que amplía las capacidades en la gestión de políticas migratorias, incluyendo la cuestión lingüística como un aspecto fundamental. Esta postura refleja un compromiso claro por parte del Ejecutivo de Euskadi para abordar la integración de los migrantes desde un enfoque que prioriza la lengua y la cultura como herramientas de cohesión social.
La inclusión del euskera en el proceso de renovación de residencia no solo busca mejorar la integración de los migrantes, sino que también subraya la importancia del idioma como un pilar fundamental dentro de la identidad cultural vasca. Esta política podría establecer un precedente en la gestión migratoria en otras comunidades autónomas, destacando el papel que juega la lengua en la cohesión social y la pertenencia cultural.
En un momento en que las políticas migratorias son objeto de debate en toda España, la iniciativa del Gobierno Vasco podría servir como modelo para otros territorios. La atención puesta en el euskera puede contribuir a la creación de una sociedad más inclusiva, donde se valoren y respeten las distintas lenguas y culturas presentes en el país.
De esta manera, el enfoque del Ejecutivo vasco no solo es un paso hacia la integración de los migrantes, sino que también plantea un marco más amplio para la reflexión sobre las políticas lingüísticas en el ámbito migratorio. La atención a las lenguas cooficiales resalta la diversidad cultural de España y la necesidad de políticas que fomenten la cohesión social en un contexto de creciente multiculturalidad.































































































