El sindicato ELA ha convocado una serie de huelgas en el colegio La Anunciata, programadas para los días 24, 25 y 26 de febrero. Esta decisión se produce tras el anuncio del cierre del centro, que se llevará a cabo al finalizar el curso actual. La plantilla, compuesta por alrededor de treinta empleados, ha manifestado su descontento debido a la falta de diálogo y exige una mayor implicación de las instituciones en el proceso de despido colectivo.
La Anunciata, que forma parte de Kristau Eskola, ha justificado su decisión de cerrar debido a una disminución en la matriculación. Fundado en el año escolar 1939-40 y orientado inicialmente a la educación femenina, el centro se encuentra en la calle Eskalantegi, que delimita Donostia y Pasai Antxo. Aunque administrativamente pertenece a Donostia, en sus 86 años de historia ha servido a la población de ambos lados, alcanzando casi 1.200 alumnas en los años sesenta.
ELA ha subrayado que la comunicación sobre el cierre se realizó sin negociar previamente con los representantes sindicales. La decisión fue anunciada el 29 de enero, justo antes del inicio del periodo de matriculación, lo que afecta negativamente las opciones para el alumnado que desea continuar sus estudios en el centro.
La Fundación Francisco Coll, responsable del colegio, fue establecida por el monje dominico San Francisco Coll en 1856 y actualmente gestiona una red de 17 colegios en todo el Estado español. En el País Vasco, además de La Anunciata, supervisa el colegio Nuestra Señora del Rosario en Barakaldo. La preocupación por el futuro de las instituciones educativas es palpable, especialmente en un contexto donde se han producido múltiples cierres y fusiones en los últimos años.
Mikel Uranga, portavoz de ELA, ha comentado que «[…] en los últimos años se están dando varios procesos de cierre y fusión en la educación pública y en la concertada… sin tener en cuenta los puestos de trabajo y los intereses de las personas trabajadoras». Esta situación refleja una tendencia preocupante en el sector educativo, donde se priorizan decisiones económicas sobre el bienestar del personal y los estudiantes.
En Donostia, el cierre de Karmelo Ikastetxea al final del curso 2024 también se alinea con esta problemática. Anteriormente, otros colegios como Marianistas, San Bartolomé y Belén se fusionaron para crear Summa Aldapeta, mientras que Manuel de Larramendi, Santa Teresa y Jesuitinas formaron Elaienea. Estos cambios han generado un clima de incertidumbre y preocupación en la comunidad educativa.
La situación actual del colegio La Anunciata pone de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio entre la viabilidad económica de las instituciones educativas y el compromiso con la educación de calidad. Con las huelgas programadas, se espera que se genere un debate más amplio sobre las decisiones que afectan a la educación en la región y la importancia de priorizar los intereses de la comunidad educativa.































































































