La pesca de la anguila europea (Anguilla anguilla) y su cría, la angula, continuará a pesar de las controversias recientes. En la reunión del Comité de Flora y Fauna, que tuvo lugar el pasado martes, las comunidades autónomas han decidido no incluir esta especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de en peligro de extinción. Esta decisión fue respaldada por Galicia, Asturias, Cantabria, Murcia, Comunidad Valenciana y Baleares, donde actualmente se realiza la pesca de la anguila.
Otras comunidades, como Cataluña, el País Vasco y Andalucía, optaron por la abstención. Cataluña, que lideró la pesca de angulas en la campaña anterior, y el Gobierno Vasco, que ha suspendido esta actividad por el estado crítico de la población, han condicionado su posición a futuras discusiones en un grupo de trabajo que se creará a partir de la reunión. Este grupo se encargará de investigar a fondo las causas del descenso poblacional y de evaluar los planes de gestión existentes.
A pesar del rechazo a la protección, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, confirmó que seguirán intentando preservar la especie, basándose en el rigor científico y el conocimiento disponible. La situación de las angulas ha mostrado un desplome del 90% en su llegada a la península Ibérica desde los niveles de los años sesenta y setenta.
La pesca del alevín es económicamente atractiva, alcanzando el precio medio de 430 € por kilo en la temporada pasada. Sin embargo, el ministerio ya había intentado implementar restricciones en 2020 y 2024, pero la oposición de las comunidades autónomas impidió avanzar en su protección. La propuesta de incluir la anguila en el catálogo de especies amenazadas se sostenía en informes que confirmaban los criterios de amenaza de la especie.
Las comunidades argumentan que los problemas que enfrenta la anguila no se limitan a la sobrepesca, ya que han reducido los días y horas de captura. En cambio, mencionan cuestiones estructurales como las barreras que les impiden remontar los ríos, la destrucción de hábitats, la contaminación y la presencia de especies invasoras, como el cangrejo azul en Cataluña, que afecta a la anguila.
En una estrategia previa a la reunión, varios chefs de renombre, agrupados en la organización Euro-Toques, se han involucrado en la defensa de la anguila, dejando de servirla en sus menús y apoyando la prohibición total de su pesca en España. La respuesta de César Rodríguez, secretario general de la Asociación Ríos con Vida-AEMS, refleja el escepticismo generalizado: “No se entiende que no se quiera proteger la especie, dados los números críticos en los que se encuentra”, señaló, haciendo hincapié en que solo llega un 10% de las angulas que solían abundar.
A pesar de la negativa general, algunas comunidades con historia de pesca de angulas, como el País Vasco, han decidido suspender esta práctica, respaldadas por varios informes que advierten de la grave situación. Un informe enviado a la Comisión Europea indica que tanto los objetivos de escape como los de reclutamiento aún no se han logrado. Actualmente, la población de anguilas en los ríos españoles representa solo el 7% de lo que existía durante las décadas de los sesenta y setenta, según el Gobierno Vasco.
El ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) evalúa anualmente la situación de la anguila, recomendando cero capturas debido a su estado crítico, así como la eliminación de las muertes provocadas por otras actividades humanas. Además, se insta a restaurar los hábitats y mejorar la conectividad fluvial. El informe más reciente del grupo, publicado en noviembre de 2025, destaca que la llegada de angulas se mantiene en niveles “extremadamente bajos”, alcanzando el 1% en el mar del Norte y el 12% en el resto de Europa.





























































































