El grupo musical Erromintxelak, que fusiona el swing, el gypsy y el euskara, ha presentado su primer álbum, titulado «Nork erran eni». Este proyecto, que une influencias de diversas tradiciones musicales, ha logrado captar la atención del público y ha tenido una acogida notable. La banda, originaria de Gipuzkoa y compuesta por Aitor Moreno, Jon Garcia, Iñigo Zubizarreta, Jokin Vitoria y Andoni Aizpuru, se está embarcando en una gira de presentación que les llevará a actuar el próximo 18 de febrero en el Kutxa Kultur Kluba de Donostia.
La satisfacción entre los miembros del grupo es palpable. «Estamos muy contentos. Todos los discos que hemos lanzado se han vendido, lo que nos ha llevado a solicitar una nueva tirada», comenta Aitor Moreno, quien toca el contrabajo. La banda ha visto un aumento en la visibilidad en redes sociales, algo que no esperaban. Flores de la casualidad, los conciertos están comenzando a salir poco a poco y no se quejan de la situación actual.
Este trabajo es su primer álbum extenso, y Moreno explica que el camino ha sido enriquecedor. «Comenzamos interpretando estándares de swing y gypsy sin tener un repertorio propio. Entonces decidimos centrarnos en el euskara y fusionar estilos, creando nuestras propias canciones. Así nació nuestro primer sencillo», relata el músico. Además, el grupo ganó un premio en la competición Soinuak a la mejor artista en euskara, lo que les permitió grabar el álbum.
El título del disco proviene de un poema de Jon Miranda y refleja la esencia del grupo. «Es la canción que mejor nos representa, ya que marca el inicio de nuestro camino musical. Es una pregunta abierta que invita a la reflexión», explica Moreno. A pesar de que han colaborado con diversas voces, el grupo siente que es importante dar un toque diferente a su música. «Buscábamos añadir otra capa a nuestras composiciones y notamos que la voz femenina aportaba suavidad y belleza», comenta.
En cuanto a la formación del grupo, Moreno revela que ellos ya se conocían desde hace años, siendo todos de Arrasate. El viaje a Nueva Orleans de Jon García fue un punto de inflexión que los motivó a pensar en las posibilidades de formación del grupo. «A partir de ahí, decidimos cómo queríamos que fuera nuestra banda», añade Moreno. Aunque el contrabajo es su instrumento principal, también expresa su interés por otros instrumentos antiguos y la dificultad que conllevan.
El proceso creativo de la banda ha sido intenso. «Nos gusta grabar de manera natural, tratando de evitar manipulaciones excesivas en la producción. Queremos que la experiencia de escucha sea similar a la de un concierto en vivo», afirma Aitor. Además, se han enfocado en la búsqueda de letras que resalten la musicalidad de sus composiciones, llevando a cabo un estudio previo de los textos que seleccionan.
A pesar de que el grupo ha logrado hacerse un hueco en el panorama musical de Gipuzkoa, son conscientes de que aún hay un camino por recorrer. «Estamos descubriendo nuestro lugar, ya que hasta ahora no había nadie haciendo algo así», concluye Moreno. Su objetivo es llegar a un público más amplio, especialmente a los jóvenes, para que el estilo que representan no sea solo un recuerdo del pasado, sino una parte viva de la cultura vasca contemporánea.































































































