Los gobiernos de Euskadi y el central se encuentran en la fase final de un acuerdo que, aunque no se considera una transferencia formal, permitirá a la comunidad autónoma participar en la gestión de sus tres aeropuertos. A diferencia de otros temas conflictivos, como el traspaso de competencias del puerto de Pasaia, en esta ocasión ambas administraciones parecen estar alineadas para que el Ejecutivo autonómico tenga voz en aspectos cruciales como las rutas aéreas y los ‘slots’ (derechos de despegue y aterrizaje). Esta negociación se centra especialmente en la influencia sobre las inversiones, dado que Aena tiene previsto aprobar su plan para el periodo 2027-2031.
Este lunes se llevó a cabo una nueva reunión en Madrid entre las partes involucradas para continuar el diálogo. La subcomisión específica de infraestructuras aeroportuarias, formada el 1 de octubre, se comprometió a presentar sus avances para finales de enero. Los retrasos en otros traspasos han afectado esta cuestión, pero Pedro Sánchez e Imanol Pradales acordaron que el asunto debe resolverse antes de la próxima Comisión Bilateral, que se espera tenga lugar a finales de marzo. Para entonces se espera que se defina la fórmula final.
Al finalizar el encuentro, la consejera María Ubarretxena expresó que ha habido «avances en la buena dirección». Según su criterio, este proceso se está desarrollando de manera más fluida que en otras áreas, principalmente porque el Gobierno Vasco ha aceptado que una transferencia integral que implicaría cambiar la catalogación de interés general de los aeropuertos de Loiu, Foronda y Hondarribia no es viable. En este sentido, Lakua ha propuesto varias alternativas que apuntan a una cogestión, permitiendo así su participación en foros de decisión donde actualmente no tiene representación. Es importante señalar que no se discute la titularidad de estas infraestructuras críticas.
Ubarretxena subrayó que «Euskadi ha planteado temas de gran relevancia que son esenciales para mejorar la competitividad y la conectividad de los aeropuertos vascos, así como para asegurar el nivel de gestión que le corresponde según el Estatuto de Gernika». La consejera se mostró optimista respecto al proceso negociador y confía en que el secretario de Estado de Transportes, el guipuzcoano José Antonio Santano, preste atención a estas demandas, ya que «conoce perfectamente la realidad de nuestras infraestructuras aeroportuarias».
El Gobierno Vasco busca que esta cogestión no solo facilite la participación en decisiones operativas, sino que también le otorgue mayor control sobre las inversiones. El consejo de administración de Aena aprobará próximamente el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), que funcionará como guía entre 2027 y 2031. Este plan de inversión se estima en 13.000 millones de euros y contempla, entre otras acciones, la ampliación de la terminal de Loiu, la mejora de la pista de Foronda y reformas en la sala de embarque de Hondarribia.
En la antesala de esta aprobación, Ubarretxena ha solicitado que el nuevo DORA incluya «una apuesta clara por los aeropuertos de Euskadi», ya que actualmente las inversiones tienden a concentrarse en grandes aeropuertos, priorizando lugares como Málaga o Valencia. La consejera recordó que el País Vasco parte de una «clara desventaja» debido a la «ausencia de Tren de Alta Velocidad», lo que obliga a recurrir al avión con mayor frecuencia. De cara al futuro, ha instado a que el Gobierno Vasco pueda participar en el desarrollo de este plan inversor, indicando que existen aerolíneas interesadas en operar en los aeropuertos vascos si se crean las condiciones adecuadas.





























































































