El Ayuntamiento de Arrasate ha informado que el próximo jueves comenzarán los trabajos de reparación de firme en varios barrios de la localidad, incluyendo Garagartza, Munar, Bizkaia Etorbidea y Obenerreka. La ejecución de estas obras estará a cargo de la empresa Asfaltos Urretxu y se espera que su duración sea de aproximadamente dos meses, aunque estarán sujetas a las condiciones meteorológicas.
En la fase inicial, se enfocarán en el camino peatonal Garagartza–Atxabalpe, donde se llevará a cabo el asfaltado de toda su extensión. Durante este proceso, el acceso estará cerrado al tránsito durante una semana laboral, pero se establecerá un recorrido alternativo para los residentes. Al concluir esta etapa, se procederá a asfaltar otras calles del barrio de Garagartza y la calle Aragoa en Munar, lo que incluirá la renovación de la calzada, las áreas de aparcamiento y la señalización horizontal.
Adicionalmente, se realizarán trabajos de reparación y renovación de la señalización en Bizkaia Etorbidea y en la cuesta de Obenerreka. Estas acciones incluirán la eliminación de hundimientos y la adecuación de pasos de peatones elevados, buscando mejorar la seguridad y la accesibilidad de las vías afectadas.
Estas obras forman parte del Plan de Asfaltado 2024-2034, el cual prevé una inversión total de dos millones de euros a lo largo de diez años, con un desembolso anual de 200.000 euros. Según ha declarado el concejal de Obras, Servicios y Mantenimiento, Kepa Urteaga, el objetivo es no solo reparar las calzadas y aceras del núcleo urbano, sino también mejorar los caminos peatonales y carreteras de las áreas rurales. Urteaga ha subrayado que la financiación de este plan se realizará de manera sostenible, asegurando una asignación económica fija anualmente para evitar la necesidad de solicitar préstamos.
La iniciativa no solo busca mejorar la infraestructura de Arrasate, sino también impulsar la calidad de vida de los vecinos. Con el avance de los trabajos, se espera que el municipio ofrezca unas vías más seguras y accesibles, facilitando así la movilidad de sus habitantes. Este esfuerzo por mantener y mejorar la red viaria refleja un compromiso con el desarrollo sostenible y la atención a las necesidades de la comunidad. En definitiva, se trata de una inversión a largo plazo que beneficiará a los ciudadanos y a las futuras generaciones.
























































































