El Recoletas Burgos Caja Rural, conocido comúnmente como Aparejadores, enfrentará este domingo su primer partido tras un parón de casi un mes. Sin embargo, el equipo no podrá contar con varios de sus jugadores debido a compromisos internacionales. Entre las ausencias se encuentran Vicente Boronat, Imanol Urraza, Santiago Ovejero y Guillo Mateu, a los que se suman Iker Aduriz y Bernardo Vázquez. El encuentro se disputará a las 13:00 horas en San Amaro contra el Alcobendas.
A pesar de estas bajas, hay una luz al final del túnel, ya que para el fin de semana del 14 y 15 de marzo, se celebrará la fase final del Rugby Europe Championship, en la que participa la selección española, conocida como el XV del León. En ese momento, los cuatro jugadores del Aparejadores con contrato federativo podrán unirse al equipo y entrenar con normalidad, lo que permitirá que el técnico José Basso recupere a Boronat, Mateu, Urraza y Ovejero para el final de la liga y el playoff por el título.
Mientras tanto, el entrenador argentino deberá lidiar con las ausencias de sus jugadores y con posibles lesiones que puedan surgir. Para este domingo, el Aparejadores también se verá privado de Noah Cánepa, quien ha estado participando en competiciones internacionales de rugby seven en Australia y Singapur. A pesar de esto, hay buenas noticias para el equipo, ya que se espera que Martín Sorreluz, quien también estuvo en Asia, pueda tener minutos en el partido contra el Alcobendas. Además, Urko Zumeta, que regresó de su concentración con el XV del León, se unirá a los entrenamientos esta semana, aumentando las opciones de Basso.
El encuentro contra el Alcobendas representa un momento crucial para el Aparejadores, ya que se encuentra en una etapa clave de la temporada. La segunda fase de la liga está por comenzar, y el equipo necesita acumular puntos para asegurar su posición. Las dificultades actuales relacionadas con la falta de jugadores por compromisos con la selección son una preocupación, especialmente porque en ocasiones previas se han sumado lesiones que complican aún más la situación.
Con una combinación de ausencias y la necesidad de obtener buenos resultados, el Aparejadores se embarca en este desafío con el objetivo de salir fortalecidos de esta situación. La incorporación de los jugadores que regresarán en marzo debería proporcionar un impulso necesario para afrontar los partidos venideros. Este periodo será decisivo no solo para el equipo, sino también para el desarrollo del rugby en la región, donde se espera que el apoyo a clubes como el Aparejadores continúe creciendo.


























































































