El partido EAJ-PNV ha manifestado su inquietud por la ausencia de un enfoque integral y un plan de modernización en la zona industrial de Lanbarren. A pesar de las inversiones realizadas en los últimos años, enfocadas en mantenimiento y reparaciones específicas, no se ha establecido una estrategia a largo plazo que propicie un desarrollo cohesionado y sostenible. La portavoz del partido, Janire Mitxelena, ha indicado que «las inversiones realizadas hasta la fecha han sido necesarias, pero no suficientes. Aunque se han atendido problemas puntuales, se carece de una planificación sólida que impulse la modernización de la zona de manera global». Mitxelena también subraya que, aunque ha habido progresos en aspectos como la seguridad y la accesibilidad, aún persisten muchas tareas sin resolver.
A lo largo de diferentes legislaturas, el Gobierno Vasco bajo EH Bildu ha realizado inversiones que, sin embargo, se han concentrado en atender necesidades inmediatas, sin desarrollar un modelo de crecimiento a largo plazo. Según EAJ-PNV, es imprescindible contar con un plan estratégico que contemple no solo el mantenimiento, sino también la modernización de las infraestructuras industriales, alineando las inversiones con una visión clara hacia el futuro.
Mitxelena ha enfatizado que «es crucial que no solo se sigan realizando gastos, sino que estos estén acompañados de una planificación detallada que garantice el crecimiento y la sostenibilidad de Lanbarren a largo plazo». El objetivo es asegurar que cada euro invertido forme parte de una estrategia de modernización coherente y estructurada. En este sentido, la propuesta del partido incluye tres pilares fundamentales: mejorar la accesibilidad y la seguridad, rehabilitar espacios para hacerlos más atractivos y funcionales, y establecer un plan estructurado de mantenimiento a largo plazo, evitando así intervenciones reactivas y asegurando que las infraestructuras se mantengan en condiciones adecuadas.
Esta situación en Lanbarren refleja un desafío más amplio que enfrenta la industria en Gipuzkoa, donde la falta de una visión unificada y a largo plazo puede obstaculizar el desarrollo sostenible de las áreas industriales. La preocupación por la modernización no solo afecta a las infraestructuras, sino también a la competitividad y el bienestar de las comunidades locales. Por ello, EAJ-PNV continúa insistiendo en que es necesario adoptar medidas que respondan a las necesidades actuales y futuras de la zona, garantizando que la inversión no sea meramente reactiva, sino parte de un enfoque estratégico bien definido.
El debate sobre el futuro de Lanbarren es indicativo de un tema recurrente en la política vasca: la necesidad de equilibrar las inversiones en infraestructuras con un desarrollo sostenible y planificado que respete las características del territorio. La modernización de zonas industriales como Lanbarren podría facilitar la creación de empleo y mejorar la calidad de vida en la región, lo que hace aún más urgente la implementación de un plan a largo plazo.
En conclusión, la propuesta de EAJ-PNV para Lanbarren no solo busca mejorar la situación económica de la zona, sino también establecer un modelo de desarrollo que beneficie a la comunidad en su conjunto. La implementación de un plan integral que contemple la modernización y el mantenimiento adecuado de las infraestructuras es esencial para asegurar un futuro sostenible en esta área industrial clave de Gipuzkoa.



























































































