El Gobierno Vasco ha decidido solicitar al Gobierno central la transferencia de cuatro competencias adicionales a Euskadi. Estas competencias incluyen la gestión del puerto de Pasaia, el fondo de Garantía Salarial (Fogasa), así como la administración de los Paradores y la titularidad de edificios de salud. Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo por reforzar el autogobierno de la comunidad autónoma, que ya cuenta con varias gestiones delegadas.
Pasaia, uno de los dos puertos de interés general en el País Vasco, junto al de Bilbao, actualmente se encuentra bajo la jurisdicción del Estado. En lo que respecta a los paradores, Euskadi dispone de solo dos: Argómaniz, en Álava, y Hondarribia, en Gipuzkoa. La solicitud fue anunciada por el lehendakari, Iñigo Urkullu, durante el debate de Política General que marca el comienzo del curso parlamentario este jueves.
Urkullu también destacó que el Gobierno Vasco ha enviado en meses recientes seis propuestas de transferencia que ya han sido documentadas. Estas peticiones abarcan áreas como Salvamento Marítimo, el Centro de Verificación de Maquinaria, y la gestión de Meteorología, entre otros. La presentación de las nuevas propuestas, que incluyen el puerto de Pasaia, Fogasa, Paradores y la titularidad de edificios de salud, se realizará con la valoración económica correspondiente.
Una vez que se forme el nuevo Gobierno Español, se solicitará una reunión de la Comisión Bilateral de cooperación para discutir estas transferencias. En esta primera sesión, Euskadi prevé abordar el análisis de las transferencias que ya estaban contempladas en el cronograma acordado por el Gobierno Español en enero de 2020. El objetivo es «compartir el análisis y acordar la ejecución de las competencias a transferir», subrayó Urkullu.
La demanda de estas competencias refuerza la posición del Gobierno Vasco en su búsqueda por ampliar el autogobierno. La gestión de estos asuntos podría permitir a Euskadi una mayor capacidad de decisión en temas relevantes para su desarrollo y bienestar. En un contexto donde la transferencia de competencias es un tema recurrente, la solicitud de Urkullu se suma a otros esfuerzos previos realizados por su administración.
La importancia de estas transferencias se refleja en su potencial impacto en la economía y gestión del territorio vasco, especialmente en áreas clave como la sanidad y el turismo. Al asumir el control de los paradores y otros edificios de salud, Euskadi podría optimizar recursos y ofrecer un servicio más adaptado a las necesidades de sus ciudadanos.
En definitiva, la propuesta de Urkullu y del Gobierno Vasco busca no solo mejorar la gestión de recursos vitales, sino también marcar un precedente en la lucha por un mayor autogobierno en el País Vasco. Las decisiones que se tomen en las próximas semanas serán cruciales para avanzar en esta dirección y consolidar la autonomía de la comunidad autónoma.


























































































