El Irudek Bidasoa-Irun se enfrenta al Puente Genil en busca de su primera victoria en 2026, tras un comienzo de año complicado. En las primeras semanas, el equipo ha sufrido derrotas tanto ante el Barcelona en la Copa del Rey como contra el Caserío Ciudad Real en la Liga Asobal. Estos resultados han dejado al equipo irundarra en una situación delicada en la clasificación, especialmente considerando la presión que ejerce el equipo cordobés, que llega a este encuentro necesitando urgentemente puntos.
El conjunto andaluz es consciente de la importancia de este partido, ya que una victoria podría revitalizar sus opciones en la competición. Por su parte, Bidasoa-Irun no puede permitirse perder más terreno en la lucha por las posiciones de cabeza, particularmente la segunda plaza. La necesidad de obtener un resultado positivo se convierte en un imperativo para los dirigidos por el entrenador Alex Mozas.
El equipo de Irun ha tenido que lidiar con diversas adversidades últimamente. La situación se complica aún más por la proximidad de un importante compromiso europeo, ya que el Bidasoa-Irun se preparará para visitar a Montpellier el próximo martes. Esta circunstancia hace que la gestión de los esfuerzos de los jugadores sea crucial, ya que Mozas necesitará un equipo en óptimas condiciones para enfrentar a uno de los clubes más destacados de la liga francesa, que la temporada pasada llegó al podio en la Liga Europea.
Además, el Bidasoa-Irun podría ver mejoradas sus expectativas si logra recuperar a dos de sus defensores clave, Iñaki Peciña y Mateos da Silva. Ambos han sido fundamentales para el equipo, pero todo parece indicar que no estarán disponibles para este encuentro. La falta de estos jugadores no solo afecta la defensa, sino que también puede influir en el ánimo del equipo, que busca revertir su situación actual.
Históricamente, el Bidasoa-Irun ha tenido un buen desempeño en casa contra el Puente Genil, logrando un balance positivo en sus enfrentamientos anteriores en el polideportivo Artaleku. La estadística respalda al equipo guipuzcoano, que nunca ha perdido ante los cordobeses en este recinto. Sin embargo, los resultados recientes y el estado de forma de ambos equipos invitan a la cautela, ya que el rendimiento en la cancha puede variar significativamente de un partido a otro. La próxima jornada se presenta como una oportunidad para Bidasoa-Irun de reencontrarse con la victoria y fortalecer su posición en la liga.
El partido del próximo fin de semana no solo es crucial para el equipo local, sino que también tiene implicaciones importantes para el futuro inmediato de la temporada. Con la vista puesta en la recuperación de los jugadores ausentes y la necesidad de cosechar puntos, el Bidasoa-Irun se prepara para un encuentro que podría marcar un cambio en su trayectoria en 2026.
































































































