La reciente sentencia de un juzgado en Donostia ha dejado sin efecto la exigencia del perfil lingüístico C2 de euskera para las plazas de Técnicos de Administración General en la Diputación Foral de Gipuzkoa. Esta decisión fue informada por el sindicato Comisiones Obreras de Euskadi (CC OO), que considera que dicho requisito era «desproporcionado». La sentencia afecta a la oferta pública de empleo que requería el nivel más alto de euskera para acceder a las 34 plazas convocadas.
CC OO destaca que, en general, las administraciones vascas tienden a solicitar el nivel C1, el cual es el inmediatamente anterior al C2, en puestos que requieren titulación universitaria, como en el caso del profesorado que imparte en euskera. Asimismo, el sindicato señala que el índice de obligado cumplimiento para la Diputación de Gipuzkoa era del 63,19% de plazas que debían tener un perfil lingüístico, en concordancia con el porcentaje de la ciudadanía que elige ser atendida en euskera, que oscila entre el 20% y el 30%. Sin embargo, la oferta impugnada establecía un requisito del 100% de las 34 plazas y del 98,7% para toda la plantilla, lo que excedía de manera injustificada este límite.
La sentencia se fundamenta en la «desproporcionalidad de perfilar el 100% de las plazas de Técnicos de Administración General», ya que excede ampliamente el índice sociolingüístico que se considera un cumplimiento obligatorio por la Diputación Foral de Gipuzkoa. CC OO argumenta que «los derechos lingüísticos y laborales son perfectamente compatibles respetando las proporcionalidades sociolingüísticas». Según el sindicato, esta política lingüística resulta «excluyente y segregadora» hacia quienes no conocen el euskera o quienes lo entienden pero no logran acreditar el nivel requerido. En este sentido, solo alrededor de 7.000 personas poseen el nivel C2 en Euskadi, lo que sugiere que este perfil debería limitarse a profesionales lingüísticos y no extenderse a otros puestos.
Este fallo judicial se enmarca dentro de un debate más amplio sobre el uso del euskera en el ámbito laboral y administrativo en Euskadi. La exigencia del perfil lingüístico adecuado es un tema recurrente en el contexto de la política lingüística del Gobierno Vasco, donde se busca promover el uso del euskera, pero también garantizar que no se discrimine a personas que no dominan este idioma. Este tipo de situaciones pone de manifiesto la necesidad de encontrar un equilibrio que respete la diversidad lingüística sin limitar las oportunidades laborales de aquellos que no pueden acreditar el nivel exigido.
La anulación de esta exigencia abre un nuevo capítulo en la regulación del perfil lingüístico en las administraciones vascas, y pone sobre la mesa la necesidad de revisar las políticas lingüísticas existentes. A medida que se avanza en la integración del euskera en el ámbito administrativo, el reto será gestionar esta diversidad de manera que se fomente su uso sin perjudicar a quienes no tienen acceso a los niveles más altos de acreditación.
En conclusión, la decisión del juzgado donostiarra no solo afecta a las plazas de Técnicos de Administración General, sino que también plantea importantes interrogantes sobre la política lingüística en Gipuzkoa y su aplicación en el futuro. La Diputación Foral se verá obligada a replantear sus criterios de selección y a considerar un enfoque más inclusivo que valore las habilidades y competencias de los aspirantes, más allá de la exigencia de un nivel específico de euskera.





























































































