El Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia han unificado esfuerzos para transformar el antiguo edificio de Kontadores en un nuevo espacio denominado Kolab Kontadores. Este proyecto, que aspira a convertirse en un referente de diversidad en la zona, tiene como meta que las obras comiencen en 2027, con la intención de que el diseño final esté listo este mismo año.
En una rueda de prensa, la diputada de Cultura y Juventud de Gipuzkoa, Goizane Álvarez, junto al concejal de Juventud de Donostia, Iñigo García, y Sergio Haro, dinamizador del programa juvenil en Kontadores, presentaron el anteproyecto. Según Álvarez, el edificio «ha cumplido su ciclo» y se convertirá en un «edificio-laboratorio y espacio de referencia para el barrio de Bidebieta».
La consejera aseguró que el nuevo espacio será «abierto, inclusivo y útil», destinado a fomentar la experimentación y la creación colectiva. Este enfoque está orientado a satisfacer las necesidades actuales de la comunidad y a proyectar un futuro más prometedor para Bidebieta, con el objetivo de «democratizar la cultura» en la zona.
Álvarez defendió que «una Gipuzkoa justa se construye también desde sus barrios», garantizando derechos y servicios públicos donde más se requieren. Resaltó que el proyecto de Kontadores surge de la colaboración institucional y del trabajo conjunto con los vecinos, y puede servir como modelo de regeneración urbana con un enfoque social.
El barrio de Bidebieta, caracterizado por su diversidad, debe aprovechar esta riqueza para promover la convivencia y generar oportunidades. En este sentido, el nuevo Kontadores tiene como finalidad «reforzar el equilibrio territorial y evitar que vivir en un lugar u otro limite el acceso a la cultura y a las oportunidades», enfatizó Álvarez.
García, por su parte, subrayó que la iniciativa no se limita a la creación de más metros cuadrados, sino que busca fortalecer Bidebieta y reconocer el valor de su comunidad, respondiendo a una demanda histórica de los residentes. Esto indica un compromiso real con el desarrollo local.
La propuesta presentada incluye «espacios flexibles para el aprendizaje, el trabajo colaborativo, la creación de proyectos y el acompañamiento a iniciativas juveniles», además de aspirar a crear un entorno donde jóvenes y mayores compartan experiencias y construyan convivencia. El anteproyecto, diseñado por el estudio de arquitectura Maushaus, propone que la planta baja, actualmente ocupada por el Gazteleku, sirva como un lugar de encuentro y creatividad juvenil.
Entre las características más destacadas del proyecto se encuentra la recuperación de la tercera planta, que actualmente está en desuso y será adaptada para nuevos usos polivalentes. Asimismo, se potenciará la presencia de la Fundación ADSIS, que opera en las primeras dos plantas, y se incluirá una cubierta vegetal con huertas urbanas, promoviendo prácticas sostenibles.
La entrada al edificio se ha concebido como un espacio abierto al barrio, priorizando la luminosidad y la flexibilidad de los espacios. Álvarez enfatizó la importancia de mejorar la eficiencia energética del inmueble e incorporar criterios de sostenibilidad en el diseño, alineándose con los valores del entorno.
Con este proyecto, se busca no solo revitalizar un edificio, sino también fomentar un sentido de comunidad y colaboración en Bidebieta, creando un espacio que sirva a todos los vecinos y contribuya a un futuro más integrado y participativo. La transformación de Kontadores en Kolab Kontadores representa un paso significativo hacia la construcción de un espacio que refleje la diversidad y las necesidades de la población local.
































































































